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El hombre que no está informado (tercera parte)

hoy sumaremos los vínculos comerciales que estableció la ex Senadora y Ministra, Soledad Alvear, con el mayor grupo empresarial de Chile y las instituciones para las cuales trabajó.bcn-soledad-alvear-0045_x_380

La cantidad y relevancia de las informaciones que poseemos de los negocios e intereses patrimoniales que ocultan los candidatos a Senadores por nuestra región es tal, que nos vemos obligados a presentarles nuevos antecedentes y protagonistas por tercera semana consecutiva.

A los negocios de Ximena Rincón en las AFP y en los Proyectos Energéticos; los intereses de René Cortázar en el Retail y en las Empresas Eléctricas; y las acciones de Andrés Zaldívar en las compañías pesqueras y en las inmobiliarias, hoy sumaremos los vínculos comerciales que estableció la ex Senadora y Ministra, Soledad Alvear, con el mayor grupo empresarial de Chile y las instituciones para las cuales trabajó.

Sí, no se engañe… Alvear. ¿Acaso, no se imagina a la ex Canciller que firmó tantos acuerdos de Libre Comercio, que ella asegura fueron beneficiosos para los trabajadores y Mypymes chilenas, aprovechando su cargo para generar negocios propios? ¿No creería que, la también ex Ministra de Justicia, haya sacado ventajas de la Reforma Procesal Penal, gestionando negocios para su marido?

Vamos por parte. Alvear comenzó a tener figuración pública cuando en 1991, durante el Gobierno de Aylwin, asumió como Ministra del recién creado Servicio Nacional de la Mujer. No obstante, fue en 1994, en el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle, que la influyente figura DC alcanzó notoriedad al asumir el Ministerio de Justicia. ¿La razón? Encabezó la Reforma Procesal Penal, principal transformación del Poder Judicial chileno desde el Siglo XIX.
Hoy evitaremos hablar de los efectos nocivos de dicha reforma, tema que debe ser abordado de manera independiente y extensa. Sólo nos referiremos a los negocios generados por Soledad Alvear mientras ocupaba cargos de gobierno. Y bueno… Aquí aparece el primero (al menos del que tengamos conocimientos y pruebas).
Mientras se desempeñaba como Titular de Justicia, su ministerio adjudicó millonarias licitaciones para la formación de los Defensores Públicos de la Región Metropolitana a la firma de abogados “Sociedad Defensa Jurídico Penal”, organización ligada a la Universidad Miguel de Cervantes, cuyo directorio al momento de definirse las concesiones, era presidido por Gutenberg Martínez, esposo de Alvear.
A pesar de las acusaciones, el ministerio continuó entregando licitaciones por montos millonarios a la sociedad de la Universidad dirigida por Martínez, quien se limitó a dejar la presidencia del directorio para evitar suspicacias. Por cierto, el esposo de Alvear dejó el cargo visible para eludir las críticas, pero siguió siendo parte de la Casa de Estudios.

Años más tarde y con una fallida candidatura presidencial a cuestas, Alvear volvió a hacer de las suyas cuando asumió, durante el Gobierno de Lagos, el cargo de Ministra de Relaciones Exteriores.
Como Canciller, la “Sole” (como es llamada en los círculos de La Falange) fue la figura indiscutida de los grandes acuerdos comerciales firmados por Chile. No hubo país donde Alvear no apareciese generando tratados que, a la luz de los resultados, sólo beneficiaron a los grandes empresarios, ya que para medianas, pequeñas y microempresas de nuestro país fueron una sentencia de muerte.

En aquellos tiempos la Canciller se reunía recurrentemente con los grandes empresarios chilenos: Aquellos que obtuvieron millonarias ganancias con dichos acuerdos. Estos encuentros le reportaron a Alvear, además de amistad, la confianza de los hombres más ricos y poderosos de Chile. Entre ellos, uno que ya ha aparecido en nuestros registros investigativos: Andrónico Luksic.

Fue tal el nivel de acercamiento que logró Alvear con “Don Andrónico”, que hasta se interesó en sus negocios personales. Así aconteció cuando la titular de Relaciones Exteriores desarrolló un plan para que la Cancillería tuviese un edificio institucional propio, ya que sus unidades ministeriales estaban funcionando en diversos inmuebles.

Se llamó a concurso público para proyectar el futuro edificio Institucional de la Cancillería, en el que participaron reconocidos arquitectos nacionales premiados en Europa y Estados Unidos. Tras meses de análisis, el Gobierno dio a conocer el proyecto ganador e incluso reveló el costo del nuevo y moderno complejo que acogería el Ministerio de Relaciones Exteriores: USD 15.000.000 (Quince millones de dólares).
Por increíble que parezca, Alvear no sólo desaprobó el proyecto, sino incluso lo desechó, asegurando que contaba con una propuesta mejor: Adquirir el legendario Hotel Carrera, que se encontraba ubicado frente al Palacio de La Moneda, ya que –según señaló- proporcionaba mejor estatus e imagen a la Cancillería chilena frente a la comunidad internacional.

Un dato no menor. Este imponente hotel, que en su época fue considerado el más lujoso y grande de Santiago, era propiedad de… ¿Adivino? Sí. Andrónico Luksic. Y ¿El precio? USD 25.000.000 (Veinticinco millones de dólares). Es decir, 10 millones de dólares más caro que el proyecto del edificio nuevo.
Créalo o no, pero Alvear no sólo se salió con la suya adquiriendo el Hotel, sino que incluso terminó gastando USD 15.000.000 (Quince millones de dólares) extras en reparaciones y modificaciones, ya que el edificio no tenía una superficie útil apta para acoger un ministerio. Incluso, ocupó varios de aquellos millones en lujosos artículos decorativos.
Al final, la propuesta “mejorada” de Alvear tuvo un costo de USD. 40.000.000 (Cuarenta millones de dólares). Es decir, casi el mismo monto que hubiese gastado el Fisco construyendo 3 (tres) nuevos edificios institucionales para el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El más contento con el negocio fue Luksic, quien vendió un edificio que, de acuerdo a las aseguradoras e informes de especialistas, no cumplía con los estándares para desarrollar a futuro los negocios emergentes que exigía la hotelería moderna.
¿Y Alvear ganó? Claro. No tenemos pruebas para decir que recibió alguna comisión por la compra del Hotel Carrera, pero si obtuvo dividendos generando un estrecho vínculo con el “hombre más rico y poderoso de Chile”. ¿Cómo podemos demostrar eso? Vamos…

A comienzos del 2015, Luksic enfrentaba una seria acusación: Minera Los Pelambres, uno de los tantos yacimientos de su propiedad, fue denunciada por autoridades argentinas luego de comprobarse que llevaba años botando neumáticos y desechos de roca en territorio trasandino. Las pruebas llegaron al despacho de la Ministra de Minería, Aurora Williams, quienes meses antes se desempeñaba como gerente de Administración y Finanzas de las empresas mineras del propio Luksic. Juzgue usted esta nueva arista de la reprochable relación entre gobierno y empresarios.

¿Dónde entra en acción Alvear? Bueno. Cuando Luksic supo que las autoridades argentinas estaban dispuestas a investigar la denuncia como Delito Ambiental e iniciar un proceso en Juzgados Ordinarios. La ex Canciller, contraviniendo la Ley de Lobby que impide a autoridades públicas a inmiscuirse en intereses privados, se reunió con la ministra Williams para tratar la acusación y buscar formas de evitar un juicio contra “Don Andrónico”.

Alvear llegó a la cita, nada más y nada menos que, como “abogada externa” del Grupo Luksic. Sí, Abogada. Y aunque usted no lo crea, y según consta en las declaraciones que efectuaron los representantes legales de la empresa minera, fue la propia “Sole” quien solicitó aquella cita para buscar una estrategia legal conjunta para defender a Luksic de las autoridades argentinas.

Para entonces, Alvear ya formaba parte de otra empresa de “Don Andrónico”: Canal 13, estación televisiva donde la ex Ministra formaba parte del Directorio junto a René Cortázar, otra figura DC que ha defendido por años los intereses de los empresarios y que ahora desea postular como Senador por la Región del Maule .

Cabe preguntarnos, ¿Cuánto dinero habrá recibido Alvear por desenvolverse como “abogada externa” del Grupo Luksic? ¿Cuál habrá sido su sueldo mensual por su participación en el Directorio de Canal 13? A la luz de la donación que hiciera el empresario a la reciente Teletón (4 mil millones de pesos) seguro, no fue poco.

Por cierto, Alvear no sólo aprovechó sus cargos políticos para generar negocios familiares, sino también para exhibir poder e influencia. ¿Recuerda el episodio en el cuál uno de sus hijos agredió a un carabinero por someterlo a control vehicular? El incidente terminó con el hijo de la ex ministra absuelto, mientras que el carabinero fue alejado de la institución policial.

Situación similar se vivió cuando, en 2008, la justicia inició un proceso contra el entonces Presidente del Directorio de Ferrocarriles del Estado EFE, Luis Ajenjo, por la compra de once (11) trenes usados a la empresa española Renfe. Recordemos que una investigación de la Contraloría comprobó que Ajenjo, quien es cuñado de Alvear, recibió coimas por la adquisición de los trenes que terminaron con diversas fallas mecánicas, por lo que fueron retirados. Peor aún, el acusado había llegado al cargo en EFE y al directorio de varias empresas estatales (lo que también era ilegal) asegurando ser Ingeniero Comercial, título que nunca tuvo.
En aquella oportunidad, Alvear presionó a la comisión investigadora de la Cámara Baja, para que no continuaran adelante con las indagaciones sobre Ajenjo e incluso ejerció su influencia para que la Contraloría no levantara nuevas acusaciones. Incluso, la ex diputada DC, Alejandra Sepúlveda, dijo que llegaron a existir amenazas de Alvear contra los parlamentarios que prosiguieran con las investigaciones contra su cuñado.

Al final, el caso se dilató tanto que la Comisión Investigadora del Congreso no prosiguió con las indagaciones. Por su parte, la Justicia, si bien en 2014 declaró a Ajenjo culpable del delito de Fraude Al Fisco (con un perjuicio financiero de 23 millones de pesos), sólo lo condenó a una pena de 3 años, la que pudo cumplir con remisión condicional… es decir, sin ir a la cárcel.

Como vemos, Soledad Alvear, al igual que Rincón, Cortázar y Zaldívar, es otra figura política que ha aprovechado sus cargos de gobierno para beneficio propio, defender los negocios de sus amigos y proteger los intereses de los empresarios para los que trabajó. Peor aún, en su caso, ejerció desde los ministerios influencia y presión para dejar impunes ilícitos que involucraron a su hijo y un cuñado. Un gran ejemplo de Tráfico de Influencias.

Por eso resulta tan importante recordar que, es usted quien a través del voto, entrega de manera soberana el poder para que ellos se instalen en puestos de privilegio. No lo olvide… manténgase debidamente informado. Y es que a través de la información evitaremos que quienes nunca han tenido “vocación de servicio público” se transformen en autoridades; y en el caso de los políticos aludidos, sean los Senadores de nuestra región.

Sociedad de la Información de Linares

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