Press "Enter" to skip to content

Un personaje inolvidable: “El Pitota” -Rafael Alcides Lucero Vásquez-

Rafael Alcides Lucero Vásquez- *1945/1946 +1 septiembre 2007

Buscaba el relato cercano, para recordar a un linarense ejemplar. No tenía la estirpe, digamos, de quienes transitan a diario -deambulan, queda mejor- por la ciudad, ufanándose de tal o cual mérito; buscando ser merecedores de un reconocimiento, una medalla y/o el galardón que lo inscriba en la historia de la ciudad.

Estos, los de gran estirpe, no saben que otros deben reconocer y certificar los méritos para hacerles acreedores a un muy justo premio.

Rafael Alcides -nacido entre el ‘45 y el ‘46- no perteneció a ese grupo de afanosos seres humanos, buscadores del galardón ciudadano.

Más bien, fue un ser humano común y corriente. Lejos de las luces que nublan la humildad. Y quedó, para siempre, en la historia de su barrio y de Linares.

“Barrio Feliz Amanecer de Linares” -un antes y un después- registra la historia de una comunidad del sector suroriente de la ciudad: el “Sector Huapi”. Libro que guarda hermosas historias de vida, de un grupo de sectores llenos de esperanza y con el firme objetivo de ser felices, en el lugar donde viven. (Abril, 2015)

La historia registra que el hombre tal como nació, desaparece. Situación provocada por el nacimiento de otro ser; que surge de sí mismo.

Tiene identificación propia. Por su manera de enfrentar la vida. Por su particular forma de comunicarse. Por su vestimenta o bien por el oficio que desempeña; de manera característica y que le identifica.

Todos en Linares, unos más que otros, tienen alguna anécdota para contar de quien destacamos en estas líneas. Para ello nos apoyamos en el relato de Gerardo, del sector Nuevo Amanecer.

Este enorme personaje linarense, nacido como Rafael Alcides Lucero Vásquez y conocido como “El Pitota”, tiene -a su haber-, anécdotas para escribir por sí solo un libro. Anécdotas que nacen de hechos reales.

Cuenta Gerardo, que en una oportunidad, a fines de los años ochenta, un grupo de amigos -de esos que existen en todos los barrios- conversando en la esquina, en este caso en la Población Oriente -Maipú esquina Arturo Prat- tipo diez de la noche, cuando de pronto, desde la vuelta de la esquina se aparece “El Pitota”, deteniéndose ante el grupo de amigos.

Como lo conocíamos, lo saludamos enseguida; ante lo cual él respondió: “Les voy a dar cinco minutos para que desarmen el grupito. Interpelando, luego: ¿No saben que está prohibido juntarse en las esquinas?”
Nosotros nos reímos. Y él muy serio con lo dicho, agregó: “Son órdenes de mi Comandante. No ven que me ascendieron a Capitán del Servicio Secreto. Váyanse tranquilos, no más…no quiero que muera más gente”.

Volvimos a reír; mientras tanto, él se despidió muy serio; señalando: “¡Cinco minutos, ah! ¡Cinco minutos!”

“El Pitota” es de esos personajes que no ha muerto. Debe andar por ahí, dando instrucciones a las autoridades -Alcalde o Gobernadora-, entrevistándose con el Comandante de la Escuela de Artillería o el Prefecto de Carabineros, para entregarles -a cada uno- los mejores consejos y estrategias, para bien decidir en los problemas de la ciudad o preparándose para encabezar el desfile correspondiente.

La mejor definición de “El Pitota”, la entrega Gladys Alarcón, su esposa: “Él era audaz y amable, tranquilo y sencillo, solícito y risueño”. Y agrega, con la picardía propia de quien fuera su compañero de vida: “Era muy querido por todos. Eso le gustaba”.

No se equivoca. Era muy querido, por todos, y eso le agradaba muchísimo. Llamaba la atención de la gente por su bondad, amabilidad y generosidad. Siempre atento, gracioso, sonriente…cuando andaba con él, recuerda: “nos veían en el triciclo y todos se reían (ella sonríe)”.

Agrega, con algo de nostalgia y un dejo de tristeza (por su ausencia, seguramente): “Fue un muy buen marido, y un buen compañero. Muy trabajador. Para mí, él era mis ojos y lo quise mucho”.

Recuerda que al salir a trabajar, le decía: “Ya, mijita. Ahora la voy a ayudar a usted. No ve que estoy trabajando en la Gobernación o por último lo veo en la Alcaldía, porque también trabajo allá”.

Un rato de silencio y…sonriente, sencilla, cariñosa, como toda mujer plena de amor, recuerda: “Cuando falleció, casi me muero. Todavía me viene esa angustia. Es que lo echo mucho de menos”.

Como no recordar la noticia que impactó a Linares, en 1985. Un circo llegaba en Linares, para delicia de todos los niños y de algunos adultos, también. No recuerdo el hecho concreto, tal como sucedió. Por lo tanto, transcribo lo que encuentro en el libro: “Como es habitual, de los circos, salen a publicitar su espectáculo, a través de bocinas instaladas en alguna camioneta, haciéndose acompañar -en comparsa- por las jaulas, que llevaban los feroces tigres, como atracción principal, e invitando a la función”.

El triste acontecimiento donde “El Pitota” pierde un brazo. Ocurre, en este paseo publicitario circense, en un estacionamiento que realiza la caravana, en la esquina de calle Maipú con Yumbel…“El Pitota” se acercó a la jaula del tigre, introdujo su mano para tocarlo; al tiempo que éste le cercenó el brazo de una mordida. Llevado al hospital; le operan de urgencia y muy bien tratado. Quedando con un “chonguito”.

Aunque la historia, según su esposa, es otra: “Iba medio “pasadito” y creo, según dicen, lo empujaron sobre la jaula y se le fue la mano para adentro y lo agarró el tigre. Así le quedó un bracito menos y le dejaron un puro “chonguito”…con un bracito menos. Al menos, eso es lo que supe yo…”, cuenta Gladys.

En cada esquina, en cada barrio, en cada ciudad hay un personaje. Alguno traspasa los límites de esa esquina “punto de reunión diaria”, que une al grupo; convidando a ser uno solo. Así se van formando los barrios, y sus personajes se van incrustando en el paisaje y siendo parte del entorno y -prontamente-, del recuerdo. Un recuerdo que jamás se borrará. (Bibliografía: Libro “Barrio Feliz Amanecer de Linares”. Recuperación de Barrios-Quiero mi barrio. Abril 2015)

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: