Un total de 16 jóvenes que actualmente cumplen sanción en el Centro de Internación Provisoria y de Internación con Régimen Cerrado (CIP-CRC) del Maule, recibieron su certificación tras completar con éxito los cursos de operación de grúa horquilla y labores de soldadura, impartidos a través del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). Esta iniciativa forma parte de un programa orientado a potenciar la reinserción social y laboral de jóvenes infractores de ley.
La ceremonia de entrega de certificados contó con la presencia de autoridades regionales, representantes del mundo privado y equipos técnicos, quienes valoraron el compromiso de los jóvenes y destacaron la importancia de generar instancias concretas para apoyar sus procesos de reintegración.
Uno de los participantes, identificado por las iniciales M.G., expresó su gratitud por la oportunidad. “Fue un curso muy bueno el de grúa horquilla, porque esto a futuro nos permitirá desempeñarnos laboralmente, siendo una gran oportunidad que nos dan al estar privados de libertad”, señaló.
Por su parte, la directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, María Belén Aguilera, subrayó el valor de estas acciones para romper con trayectorias delictivas. “Ellos hoy están cumpliendo y dando un paso hacia su proceso de reinserción. La capacitación técnica en oficios les va a permitir tener salidas laborales exitosas y oportunidades reales para aportar a la sociedad”, afirmó.
Desde el SENCE, su director regional en el Maule, Óscar Morales Mejías, destacó la convicción con que los jóvenes enfrentaron esta formación.
“Estamos satisfechos, porque hoy podemos ver el resultado de la capacitación en jóvenes llenos de ilusión, que pretenden cambiar sus vidas y se sienten más seguros de que tendrán una oportunidad al reinsertarse socialmente”, comentó.
El director ejecutivo de la Fundación Reinventarse del Grupo Komatsu Cummins, Bernardo Vásquez, puso énfasis en la colaboración público-privada que ha permitido sostener esta iniciativa durante más de una década. “Desde 2016, parte de nuestros recursos se articulan a través de la OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción y SENCE, permitiendo que jóvenes privados de libertad accedan a capacitación. Hoy los vimos en Talca adquiriendo herramientas laborales. Invitamos a más empresas de la zona a sumarse a esta labor”, indicó.
La actividad se enmarca en una agenda de trabajo interinstitucional que integra a SENCE, el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Gendarmería de Chile y otras entidades, con el objetivo de ampliar las oportunidades reales de desarrollo personal y laboral para jóvenes en situación de vulnerabilidad.


