El accidente que se produjo en la Ruta L-25, kilómetro 6, camino a Yerbas Buenas, el día 4 de marzo, alrededor de las 11:00 horas, deja al único imputado formalizado por cuasidelito de homicidio, conducción sin la licencia debida, no detener la marcha y no dar auxilio a la víctima, así como no dar cuenta a la autoridad del accidente de tránsito con resultado de muerte de don Juan Antonio del Carmen Lillo Pino de 81 años. Se otorgaron 4 meses de investigación, quedando el imputado con firma periódica en Carabineros y arraigo nacional.
El fatal accidente se registró mañana del día 4 d marzo, alrededor de las 11:00 horas, cuando el conductor de una tricimoto circulaba por la pista de la Ruta L-25 y fue impactado por un camión que se dio a la fuga sin prestar ayuda a la víctima, un adulto mayor de 81 años.
El imputado fue formalizado el 8 de marzo por los delitos de, cuasidelito de homicidio, conducción sin licencia, no detenerse y no auxiliar a la víctima tras un accidente mortal. La fiscalía solicitó prisión preventiva, pero el tribunal optó por medidas cautelares durante los 4 meses que dure la investigación.
La familia, ante la tragedia vivida, expresó su indignación, ya que, con la medida tomada, sienten que el culpable está libre. Consideran injusto que alguien que causa una muerte no enfrente consecuencias, mientras que otros, por delitos menores, quedan en prisión. Recalcan que lo ideal sería que el responsable estuviera detenido durante la investigación.
“La situación ha generado un profundo dolor y frustración en la familia, ya que sentimos que la justicia no ha actuado de manera equitativa. La sensación de impunidad se agrava al ver que las medidas cautelares impuestas no son suficientes para brindarles seguridad y tranquilidad ante el hecho de la muerte de una persona”, señaló Mracelo, nieto de don Juan Antonio del Carmen Lillo Pino. Es comprensible que deseen que el imputado enfrente un proceso más riguroso, especialmente considerando la gravedad del caso y la pérdida irreparable que han sufrido.
Asimismo, la crítica de la familia al sistema judicial se relaciona con que han manifestado su deseo de contar con más información sobre el avance de la investigación y el estado legal del imputado. Para ellos, es fundamental sentirse acompañados y apoyados en este difícil momento, y que sus reclamos sean escuchados por las autoridades competentes. “La búsqueda de justicia no solo se trata de una condena, sino también de obtener respuestas y claridad sobre lo ocurrido, así como de prevenir que situaciones similares se repitan en el futuro”, manifiestan.
La familia de don Juan Antonio del Carmen Lillo Pino señala como necesario que se mantenga un diálogo abierto entre la familia y el Ministerio Público, para que puedan expresar sus inquietudes y recibir la información necesaria sobre el proceso legal. “La lucha por la justicia a menudo es un camino arduo, pero no queremos perder la esperanza de que se haga justicia. Como familia, vamos a seguir adelante en la búsqueda de respuestas y reparación».


