El dirigente Omar Ramírez se reunió con el Presidente durante su visita al complejo penitenciario de Talca. Denunció que la localidad continúa sin agua potable ni alcantarillado y exigió concretar las medidas de mitigación comprometidas por el Estado.
El dirigente de Aldea Campesina, Omar Ramírez, emplazó al presidente José Antonio Kast por el incumplimiento de las obras de mitigación comprometidas para la comunidad aledaña al complejo penitenciario La Laguna, en Talca.
Ramírez planteó las demandas directamente al mandatario durante la visita realizada este jueves al recinto penal, en el contexto de la denominada Operación Cancerbero.
“Era muy importante reunirnos con usted y hacerle presentes todas las inquietudes que tienen nuestros pobladores y vecinos”, señaló el representante vecinal.
“A la fecha, nada”
El dirigente aseguró que Aldea Campesina todavía no cuenta con obras consideradas esenciales, pese a las reuniones sostenidas y a los compromisos asumidos anteriormente por distintas autoridades.
Entre las medidas pendientes mencionó el mejoramiento del sistema de agua potable, la construcción de alcantarillado, la pavimentación de calles y la habilitación de infraestructura deportiva y comunitaria.
“Aquí tengo firmado por el expresidente de la República que se trabajaría para cumplir las obras de mitigación y mejoramiento del sector. A la fecha, nada”, manifestó Ramírez durante el encuentro.
Según relató, los compromisos fueron entregados al entonces presidente Gabriel Boric y posteriormente abordados en una mesa de trabajo con autoridades regionales.
Sin embargo, afirmó que las reuniones se interrumpieron en octubre del año pasado y que desde entonces la comunidad no ha recibido información concreta sobre el avance de las iniciativas.
“Ninguna de estas medidas de mitigación que el Estado de Chile tiene con nosotros se ha cumplido”, acusó.
Preocupación por el aumento de la población penal
La visita presidencial coincidió con el traslado de cientos de internos hacia el penal La Laguna. De acuerdo con información difundida durante el operativo, el recinto tiene capacidad para aproximadamente 2.300 personas.
Ramírez advirtió que el crecimiento de la población penal también implicará una mayor circulación de funcionarios, visitas y vehículos en un sector que, según sostuvo, todavía presenta importantes carencias de infraestructura.
“La seguridad es importante para nosotros. También nos preocupan la población flotante, la infraestructura vial y la pérdida de plusvalía de nuestras propiedades”, expresó.
El dirigente cuestionó que una cárcel de alta seguridad opere junto a una comunidad que continúa sin servicios básicos.
“Qué distinto es llegar a una casa, ducharse y que el agua se vaya por donde corresponde. Nosotros no tenemos esa posibilidad”, señaló.
Problemas sanitarios y caminos anegados
Ramírez también alertó sobre el estado de las fosas sépticas y el aumento de las napas subterráneas tras las lluvias registradas en la zona.
Según explicó, esta situación estaría provocando riesgos de contaminación y dificultades sanitarias para las familias del sector.
A ello sumó el deterioro y anegamiento de caminos, además de los problemas de conectividad que mantienen los habitantes de la localidad.
El representante vecinal reconoció algunas gestiones realizadas por el alcalde de Talca en materias deportivas, pavimentación y atención de salud. No obstante, sostuvo que las grandes obras comprometidas como compensación por la instalación del recinto penitenciario continúan pendientes.
La visita del presidente Kast a la cárcel La Laguna fue incluida en la agenda oficial de la Presidencia. Durante la jornada, el mandatario supervisó el traslado de internos al recinto, mientras los vecinos aprovecharon su presencia para reinstalar una demanda que, según afirman, se arrastra desde hace años.
Hasta el momento de las declaraciones recogidas en esta nota, no se había informado una respuesta oficial con plazos concretos para la ejecución de las obras reclamadas por la comunidad.


