La organización reúne a usuarios de los ríos Ancoa, Achibueno y Canal Melado. La entrega abre una nueva etapa de gestión de la infraestructura, que beneficia a más de 3.000 regantes de la provincia de Linares.
La Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas realizó la entrega oficial del Embalse Ancoa a la sociedad civil de regantes, dando inicio a una nueva etapa en la administración de esta infraestructura estratégica para la agricultura de Linares y Longaví.
La organización está integrada por las Juntas de Vigilancia de los ríos Ancoa, Achibueno y Canal Melado. El embalse se encuentra a 42 kilómetros al oriente de Linares y, de acuerdo con los antecedentes entregados por el MOP, permite abastecer el riego de cerca de 40 mil hectáreas, beneficiando directamente a más de 3.000 regantes.
¿En qué consiste el traspaso?
La entrega de la administración permite que la organización de regantes asuma un papel directo en la gestión operativa del embalse y en la coordinación de la distribución del agua para sus usuarios. El Ministerio de Agricultura había informado que este proceso busca acercar las decisiones a las necesidades de los agricultores y mejorar la eficiencia en el funcionamiento de la obra.
El alcance de las responsabilidades sobre operación, mantenimiento y financiamiento debe quedar establecido en los instrumentos que formalizan la entrega. El comunicado de la ceremonia no precisa esas condiciones ni informa si el acto incluye también una transferencia de propiedad.
Esta distinción es relevante, porque administrar la infraestructura y ser propietario de ella son situaciones diferentes. La legislación chilena sobre obras de riego contempla mecanismos de transferencia del dominio a organizaciones de usuarios, con compromisos de pago, así como la posibilidad de mantener obras en el patrimonio estatal por razones de interés público.
Asimismo, la entrega de la administración no convierte a la organización en propietaria del agua: las aguas mantienen su carácter de bienes nacionales de uso público y su aprovechamiento continúa sujeto al Código de Aguas.
Una obra estratégica para la agricultura provincial
Según los antecedentes del MOP, el funcionamiento del Embalse Ancoa permitió elevar la seguridad de riego desde un 30% a un 85%, fortaleciendo la disponibilidad de agua para la actividad agrícola.
Durante la ceremonia, la seremi de Obras Públicas del Maule, Yasna Cancino, destacó la perseverancia de los dirigentes y agricultores para concretar un proyecto cuya historia se extiende por casi siete décadas.
“Agradezco a Dios la oportunidad de estar en esta jornada histórica donde se ven los frutos de un sueño de casi 70 años, donde un esfuerzo de largo plazo se ve materializado gracias a la perseverancia de sus dirigentes y asociados”, señaló.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Civil Embalse Ancoa, Carlos Diez, valoró “este esfuerzo compartido que nos permite tener una reserva de uso multipropósito que beneficia directamente a las comunas de Linares y Longaví”.
Además de su función de riego, el embalse contribuye a la generación de energía eléctrica y sirve como apoyo para el combate de incendios forestales durante la temporada estival.


