Gobierno propone reajuste acotado ligado al IPC que llevaría el ingreso mínimo a $546.546, priorizando la protección del empleo y la estabilidad de las pymes. La propuesta comenzaría a regir desde el 1 de mayo de 2026, en caso de avanzar en su tramitación legislativa.
El Gobierno ingresó al Congreso un proyecto de ley que propone un incremento acotado del sueldo mínimo, el que subiría $7.546 mensuales a contar del 1 de mayo de 2026, en caso de ser aprobado. Con ello, el ingreso mínimo mensual pasaría de $539.000 a $546.546 para trabajadores entre 18 y 65 años.
Desde el Ejecutivo explican que la iniciativa responde a un criterio técnico, basado exclusivamente en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulada entre enero y marzo de 2026, que alcanzó un 1,4%. El objetivo, sostienen, es evitar que los salarios pierdan poder adquisitivo, sin provocar un impacto significativo en el mercado laboral.
Un ajuste por inflación
En el mensaje del proyecto, el Gobierno subraya que el reajuste no busca establecer un aumento real del salario mínimo, sino mantener su valor frente al costo de la vida. “Se propone un reajuste conforme a la evolución del IPC, con el fin de resguardar el poder adquisitivo de las familias”, señala el texto.
La propuesta considera además el contexto económico y el impacto que un alza mayor podría generar en las empresas de menor tamaño. Según datos incluidos en el proyecto, más del 70% de las personas que reciben el sueldo mínimo trabaja en micro, pequeñas y medianas empresas, segmento que -advierte el Ejecutivo- es especialmente sensible a incrementos abruptos de los costos laborales.
Montos diferenciados y próximos reajustes
El proyecto contempla también ajustes diferenciados. Para trabajadores menores de 18 años y mayores de 65, el ingreso mínimo subiría a $407.711, mientras que el monto para fines no remuneracionales alcanzaría los $352.298.
Además, la iniciativa establece un nuevo reajuste automático a partir del 1 de enero de 2027, el que se calculará según la variación del IPC acumulada entre abril y diciembre de 2026.
Con la propuesta ya en el Congreso, se anticipa un debate político y social en torno a si este ajuste es suficiente frente al aumento del costo de la vida, o si se requiere una discusión más profunda sobre el rol del salario mínimo en la economía chilena.


