El ministro de Vivienda anunció el destrabe del proyecto habitacional San Bartolomé II, en Chillán Viejo, paralizado por más de tres años debido a exigencias derivadas de hallazgos arqueológicos. La iniciativa beneficiará a 234 familias.
El ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, lanzó duras críticas a los procesos administrativos asociados a los hallazgos arqueológicos que mantuvieron paralizado durante más de tres años el proyecto habitacional San Bartolomé II, en Chillán Viejo, asegurando que este tipo de situaciones no puede seguir afectando a cientos de familias que esperan una vivienda definitiva.
Durante su visita a la Región de Ñuble, la autoridad anunció el destrabe de la iniciativa, que beneficiará a 234 familias del comité Pedro Lagos Marchant y contempla la construcción de 84 casas y 150 departamentos.
En ese contexto, Poduje fue enfático al cuestionar la demora que enfrentó el proyecto debido a las exigencias derivadas del rescate arqueológico.
«Como Estado fallamos cuando le damos más importancia a rocas o cerámicas. No puede ser que procesos administrativos terminen retrasando durante años proyectos que responden a una necesidad tan urgente como la vivienda; esto no puede seguir pasando y nosotros lo vamos a cambiar», afirmó el ministro.
El proyecto permanecía detenido desde hace más de tres años luego de que se detectaran hallazgos arqueológicos en el terreno, situación que obligó a postergar en siete oportunidades el inicio de las obras, actualizar el presupuesto y prolongar la espera de las familias beneficiarias.
Para revertir este escenario, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo aprobó una asignación directa de recursos destinada a financiar las medidas exigidas por el Consejo de Monumentos Nacionales y cubrir el aumento de costos generado por el retraso.
«Este proyecto se ha atrasado más de tres años y eso nos implicó el aumento en los costos de los materiales. Las familias se vieron perjudicadas pagando arriendos, cuando la solución ya debería haber estado; por eso tomamos la decisión de aprobar una asignación directa de recursos para financiar las exigencias derivadas del rescate arqueológico. Llegamos a un acuerdo con la constructora para un proceso que ronda los 300 millones de pesos y así podremos comenzar la obra», explicó Poduje.
El delegado presidencial regional de Ñuble, Diego Sepúlveda, valoró el anuncio y señaló que el destrabe responde al compromiso asumido por el Gobierno para sacar adelante una iniciativa que permanecía estancada por razones técnicas, presupuestarias y administrativas.
Con este acuerdo, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo espera iniciar durante agosto la construcción del conjunto habitacional San Bartolomé II, poniendo fin a más de tres años de incertidumbre para las 234 familias beneficiarias.


