La parlamentaria del Frente Amplio por la Región del Maule advirtió que la fórmula impulsada por el Gobierno podría mantener barreras económicas y territoriales para miles de familias, especialmente aquellas encabezadas por mujeres.
Tras las últimas tramitaciones en el Congreso del proyecto de sala cuna, la senadora del Frente Amplio por la Región del Maule, Beatriz Sánchez, expresó sus reparos frente al alcance universal de la propuesta presentada por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
La parlamentaria valoró que la iniciativa incorpore tanto a trabajadoras como a trabajadores, ampliando la cobertura más allá de las mujeres que participan en el mercado laboral. Sin embargo, sostuvo que existen dos aspectos que podrían limitar su aplicación efectiva.
El primero corresponde a la incorporación de un copago para acceder al beneficio. Según Sánchez, este mecanismo trasladaría parte del financiamiento a las familias, a diferencia de una fórmula íntegramente financiada mediante un sistema solidario.
“Con esos ingresos, cualquier copago puede transformarse en una barrera insalvable”, afirmó la senadora.
El segundo cuestionamiento apunta a la ausencia de un compromiso para fortalecer la oferta pública de salas cuna y jardines infantiles. Para la representante del Maule, esta situación genera incertidumbre respecto de la cobertura disponible para las familias que viven en sectores rurales, semirrurales o alejados de los centros urbanos.
Sánchez enfatizó que el problema afecta especialmente a los hogares encabezados por mujeres. Indicó que en la Región del Maule el 45% de los hogares tiene una jefa de hogar, mientras que el desempleo femenino alcanza el 12%.
La senadora también mencionó que en el distrito 11 el 57,5% de los hogares se encuentra encabezado por una mujer, como ejemplo de la magnitud que presenta esta realidad en distintas zonas del país.
“Son precisamente quienes más necesitan esta política”, señaló Sánchez, planteando que la universalidad no solamente debe medirse por las personas incorporadas legalmente, sino también por las posibilidades económicas y territoriales de acceder efectivamente al beneficio.
“¿Qué tan universal será entonces?”, concluyó la parlamentaria del Frente Amplio.


