La actividad se desarrolló en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos, ubicado en la Plaza de Armas de Linares. Ex presos políticos, dirigentes y representantes locales recordaron a las víctimas de la dictadura y reiteraron la necesidad de conocer el destino de quienes aún permanecen desaparecidos.
Con una ceremonia marcada por la memoria, la tristeza y el llamado a defender la democracia, organizaciones de derechos humanos conmemoraron este viernes en Linares los 53 años del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
La actividad central se realizó al mediodía en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de la Plaza de Armas. Previamente, a las 10:30 horas, se depositó una ofrenda floral en el Memorial del Buen Pastor, lugar utilizado como centro de prisión política para mujeres durante la dictadura.
El concejal de Linares y presidente regional del Partido Comunista, Lenin Fuentes Barros, señaló que estas actividades buscan recordar a quienes fueron detenidos, torturados, ejecutados o hechos desaparecer durante ese periodo.
“Las agrupaciones de derechos humanos nos convocan a conmemorar y recordar a quienes tuvieron que pagar un alto precio. Tenemos la obligación de estar presentes y relevar lo que significó el golpe de Estado de 1973, que fue la forma más brutal de romper con la institucionalidad y la tradición democrática del país”, expresó.
Fuentes sostuvo que el Estado mantiene una deuda con las víctimas y sus familias, muchas de las cuales han fallecido sin conocer el destino de sus seres queridos. En ese contexto, llamó a las fuerzas políticas de oposición a trabajar unidas frente al autoritarismo y el negacionismo.
“La respuesta tiene que ser democracia, democracia y más democracia”, enfatizó el concejal.
“No sabemos dónde ir a dejar una flor”
Uno de los testimonios más emotivos fue entregado por Gladys Rebolledo, Presidenta de la agrupación de expresos políticos y sobreviviente de prisión política.
La dirigenta recordó que tenía 22 años cuando fue detenida y que permaneció cuatro años y 15 días recluida en la Escuela de Artillería de Linares. Según relató, la mayoría de las mujeres detenidas fueron sometidas a torturas.
Rebolledo recordó especialmente el caso de María Isabel, quien mantenía un embarazo de cinco meses cuando fue detenida y cuyo paradero continúa siendo desconocido.
“Muchas madres y familiares partieron sin saber qué ocurrió con ellos. Toda persona tiene derecho a ser sepultada y a tener un lugar donde su familia pueda dejarle una flor. Nosotros, después de 53 años, todavía no sabemos dónde hacerlo”, manifestó.
La sobreviviente aseguró que la conmemoración representa un momento de profunda tristeza, pero también una oportunidad para entregar un mensaje a las nuevas generaciones.
“Quiero pedirles a los jóvenes que cuiden la democracia y que no olviden. Las personas cuyos nombres están en esta plaza eran estudiantes, jóvenes que tenían muchos sueños”, expresó.
Recordar para no repetir
El exconcejal de Linares Carlos Castro también participó de la ceremonia y destacó la asistencia de personas de distintas edades, pese a la lluvia registrada durante la jornada.
Castro afirmó que recordar lo ocurrido no significa quedarse detenido en el pasado, sino construir una sociedad capaz de avanzar sin olvidar las consecuencias que tuvo el quiebre democrático.
“Se camina mejor hacia adelante cuando no se olvida el pasado. La primera víctima del golpe de Estado fue la democracia”, señaló.
Finalmente, el exconcejal sostuvo que el compromiso con el “nunca más” debe superar las diferencias políticas y transformarse en un principio compartido por toda la sociedad.
“La democracia se construye y se fortalece con la participación de todos. El nunca más tiene que ser para todos”, concluyó.


