El incendio forestal que afecta al Cajón de Pejerrey mantiene en vilo a la comunidad y a los defensores de la naturaleza, tras 29 días de intenso combate. Hasta ahora, se estima que la superficie afectada alcanza 1.060 hectáreas, de las cuales 6,4 se encuentran dentro del polígono del Santuario de la Naturaleza, generando preocupación por el daño a la biodiversidad del sector.
Desde el 31 de enero, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) ha desplegado un operativo complejo. Para esta jornada, se despacharan cinco brigadas, cuatro helicópteros -uno semipesado-, cinco técnicos, un puesto de mando desde la Región Metropolitana y una ambulancia ACHS. Dos de los helicópteros corresponden al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y son de tipo liviano.
El combate del fuego se centra en los sectores 3 y 4, con labores de mejoramiento y ensanche de líneas cortafuegos, construcción de zanjas en V y enfriamiento aéreo. Los sectores 2 y 6 presentan baja actividad por la escasa continuidad de combustible, mientras que el sector 1 se encuentra sin actividad y el sector 5 está contenido.
Ante la dificultad de controlar las llamas, la comunidad mira con esperanza la previsión meteorológica. Según Meteorología de Chile, este lunes 2 de marzo hay un 75% de probabilidad de lluvia en la zona, lo que podría ayudar a controlar los puntos calientes restantes.
Vecinos y organizaciones ambientales destacan que la combinación de las condiciones climáticas y los esfuerzos de las brigadas será clave para evitar un desastre mayor, que amenaza no solo a la flora y fauna local, sino también a la tranquilidad y seguridad de la comunidad de Pejerrey.
El incendio sigue siendo monitoreado, y las autoridades llaman a la precaución y al apoyo ciudadano para minimizar riesgos mientras se mantiene el combate activo.


