La Junta de Vigilancia del Río Longaví informó que la cuenca ya acumula 950 milímetros de precipitaciones, un registro equivalente al de un año normal para esta fecha. Pese a la recuperación, la organización llamó a mantener la prevención ante nuevos eventos meteorológicos y posibles crecidas del río.
Las recientes precipitaciones cambiaron el panorama hídrico en la subcuenca del río Longaví. La Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes (JVRL) informó que las lluvias permitieron una importante recuperación de la disponibilidad de agua, reduciendo el déficit hídrico desde más de un 70% a cerca de un 20%.
El gerente técnico de la JVRL, Lisandro Farías, explicó que solo durante las últimas 24 horas se registraron 16 milímetros de lluvia, elevando el acumulado anual a 950 milímetros, cifra que corresponde a un año normal para esta época.
«Las lluvias de los últimos días han permitido mejorar significativamente las condiciones de la cuenca. Hoy los registros de precipitaciones están dentro de los rangos normales para la fecha, aunque todavía existe un déficit que debemos seguir monitoreando», indicó.
Mejora en los principales indicadores
El escenario también se refleja en los principales indicadores de la cuenca. Actualmente, el río Longaví presenta un caudal de 76 metros cúbicos por segundo, mientras que el embalse Bullileo continúa recuperando su capacidad y alcanza un 49% de llenado.
En tanto, la estación de referencia del Nevado Longaví registra 137 centímetros de nieve acumulada, un nivel considerado normal para esta época del año y que entrega mejores perspectivas para la próxima temporada de riego.
Farías destacó que la recuperación ha sido significativa respecto de semanas anteriores.
«Hace algunas semanas teníamos un déficit superior al 70%. Hoy esa cifra se redujo a cerca de un 20%, por lo que el escenario ha mejorado de forma importante, aunque todavía no podemos decir que el déficit haya desaparecido», precisó.
Llamado a no bajar la guardia
Pese a las cifras positivas, desde la Junta de Vigilancia insistieron en que las familias, especialmente aquellas que viven en sectores cercanos al río, deben mantenerse atentas mientras continúen las precipitaciones.
El gerente recordó que durante el invierno de 2023 el río Longaví registró una crecida histórica superior a 2.500 metros cúbicos por segundo, emergencia que provocó importantes daños en distintos puntos de la comuna.
«Esa emergencia dejó sectores vulnerables que aún estamos abordando. Junto a las asociaciones de canalistas y la Municipalidad de Longaví hemos ejecutado trabajos de defensas fluviales para disminuir los riesgos. Aun así, es fundamental mantenerse informados y seguir las recomendaciones de las autoridades mientras persistan las lluvias», enfatizó.
Desde la JVRL señalaron que continuarán monitoreando permanentemente la evolución de las precipitaciones, la acumulación de nieve y el comportamiento del río, con el objetivo de resguardar la seguridad de las comunidades y planificar de mejor manera la próxima temporada de riego.


