Una propuesta artística que combina realidad virtual, paisaje y mediación comunitaria comenzará su recorrido por la Región del Maule entre junio y agosto, invitando a estudiantes y públicos locales a vivir una experiencia sensorial única.
Se trata de SOY (Be), una obra inmersiva financiada por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART Regional 2026), que une realidad virtual, video 360°, diseño escénico y reflexión territorial. La iniciativa llegará a establecimientos educacionales y espacios culturales de Yerbas Buenas, Colbún, Linares, Talca y otras comunas.
La experiencia permite “habitar” bosques nativos, aguas cordilleranas y paisajes del sur de Chile mediante lentes de realidad virtual, transformando al espectador en un participante activo del recorrido. Más que observar, la propuesta invita a sentir, recordar y dialogar con el entorno.
El proyecto es impulsado por el diseñador escénico y gestor cultural Felipe Conejeros y la artista interdisciplinaria Carola Sandoval. Ambos destacan que la tecnología no es el fin, sino una herramienta al servicio de la memoria, la emoción y el territorio.
SOY (Be) nace de una investigación que cruza artes escénicas, ecología, saberes ancestrales y nuevas tecnologías. Fue grabada en entornos naturales de la Región de La Araucanía e incorpora sonidos de ríos, lagos y bosques, junto a experiencias biográficas y memorias familiares.
Antes de su llegada al Maule, la obra fue presentada en World Stage Design – Sharjah 2025, en Emiratos Árabes Unidos, uno de los encuentros internacionales más relevantes del diseño escénico y las artes inmersivas, proyectando una creación con raíces locales hacia circuitos globales.
Durante la gira regional, cada función incluirá espacios de mediación y conversación con el público, abordando temas como territorio, ecología, ciudadanía y uso consciente de la tecnología.
El recorrido dará origen además a una publicación colectiva, que reunirá imágenes, registros del proceso y testimonios de los participantes. El libro será distribuido en bibliotecas y organizaciones culturales de la región hacia fines de 2026.
La iniciativa busca abrir un diálogo profundo sobre la relación entre comunidades, medioambiente y tecnologías contemporáneas, proponiendo -desde el arte- una mirada donde el futuro se conecta con los saberes ancestrales y el cuidado del territorio.


