La voz de los estudiantes también se hizo escuchar. Alumnos del Colegio Javiera Carrera, ubicado en el camino La Empresa, se unieron públicamente a la solicitud de los vecinos para pavimentar esta vía, cuyo deterioro afecta a diario a la comunidad escolar.
La iniciativa fue impulsada por estudiantes del taller de comunicaciones del establecimiento, quienes expusieron las dificultades que enfrentan para llegar a clases en un camino marcado por el polvo en verano y el barro en invierno.
Según relataron, el mal estado de la ruta no solo genera incomodidad, sino también riesgos permanentes. Piedras proyectadas por vehículos, problemas de accesibilidad y falta de transporte son parte del día a día.
“Queremos que pavimenten este sector para tener accesibilidad a nuestro colegio, porque incluso ni los taxis quieren venir por el camino en mal estado”, expresó Antonella Muñoz, alumna de sexto básico.
Los estudiantes aseguran que esta problemática no es nueva y que se trata de un compromiso pendiente desde hace años, situación que comparten con los vecinos del sector.
“Cuando queremos venir a la escuela, muchos taxistas nos dicen que no pueden dejarnos acá porque el camino daña los autos”, agregó Isabella Ávila, también de sexto básico.
Desde el establecimiento explican que su ubicación, al final del camino, intensifica el impacto del polvo y la falta de pavimentación, afectando incluso las actividades escolares.
“Nos unimos a la solicitud de los vecinos porque estamos al final del camino y es fundamental que se pavimente. A veces salimos al patio y está lleno de polvo”, señaló Yuno Barros.
A ello se suma la ausencia de locomoción colectiva. “A los niños nos cuesta mucho pasar por acá, no llega el transporte público a este lugar”, afirmó Emilio Castillo.
Con este llamado, los estudiantes del Colegio Javiera Carrera buscan visibilizar una necesidad urgente que impacta directamente en su derecho a una educación digna y segura, esperando que las autoridades den una respuesta concreta a una demanda que ya no solo pertenece a los vecinos, sino también a quienes transitan el camino todos los días: los niños y niñas del sector.


