Patricio Ossa, oriundo del sector de Vara Gruesa en la comuna de Linares, denuncia interrupciones en la entrega de medicamentos y cuestiona la respuesta del Instituto Nacional del Tórax ante un recurso de protección. Pide visibilizar el caso y asegurar la continuidad de la atención de su hija de 26 años. “No pedimos un privilegio; pedimos que el Estado cumpla la ley GES”, expresó el padre.
Un llamado urgente a las autoridades de salud y a los medios de comunicación realizó Patricio Ossa Aránguiz, padre de Cony Ossa Quezada, joven con fibrosis quística cuya familia denuncia dificultades para acceder de manera continua a los tratamientos que necesita.
El padre sostiene que los problemas de abastecimiento, el reemplazo de un medicamento y la falta de acceso a una alternativa para tratar una infección pulmonar han comprometido la salud de su hija. Su petición es que los organismos involucrados adopten medidas oportunas para restablecer el tratamiento indicado por sus especialistas.
“No pedimos un privilegio; pedimos que el Estado cumpla la ley GES”, expresó Ossa en los antecedentes difundidos por la familia.
Según su relato, la situación fue llevada ante la Corte de Apelaciones de Santiago mediante el recurso de protección Rol N.º 18.515-2026, en el que se cuestiona la actuación del Ministerio de Salud, Fonasa, Cenabast y el Instituto Nacional del Tórax.
Las dificultades denunciadas por la familia
Uno de los puntos señalados por Ossa corresponde al reemplazo de Creon 25.000 UI, medicamento que, asegura, su hija recibió durante nueve años con buena tolerancia. Según denuncia, el producto suministrado posteriormente le habría provocado reacciones adversas que fueron notificadas al Instituto de Salud Pública.
El padre afirma que una profesional química farmacéutica del Instituto Nacional del Tórax recomendó restituir el medicamento anterior, sin que hasta ahora se haya resuelto la situación en los términos solicitados por la familia.
También denuncia la interrupción del suministro del complejo vitamínico DEKAS. De acuerdo con los antecedentes que describe, la dirección del establecimiento habría reconocido en agosto de este año un quiebre de stock nacional. Ossa sostiene que su hija presenta un déficit de vitamina D acreditado mediante exámenes.
A ello suma dificultades en el tratamiento de una infección pulmonar crónica. Según el padre, los resultados bacteriológicos respaldarían la necesidad de acceder a aztreonam inhalado, comercializado como Cayston, ante la resistencia a la tobramicina utilizada en su tratamiento.
Estas afirmaciones corresponden a la denuncia familiar. La indicación específica de los medicamentos, sus efectos y la condición clínica actual de Cony requieren corroboración mediante los informes médicos respectivos.
Cuestionamiento a la respuesta ante la Corte
Ossa también denuncia que el informe presentado por el Instituto Nacional del Tórax ante el tribunal contendría el nombre de otro paciente. A su juicio, esta situación refleja una falta de revisión de los antecedentes particulares de su hija.
“Respondieron copiando la respuesta de otro recurso sin cambiar los datos”, afirmó.
La denuncia sobre ese documento no pudo ser corroborada de manera independiente mediante la revisión del expediente judicial. Por ello, no es posible establecer a partir del relato familiar el alcance del presunto error ni concluir que no se haya revisado la ficha clínica de la paciente.
El padre asegura, además, que existen antecedentes médicos que advierten un riesgo grave para la salud de Cony si no recibe su tratamiento integral, y menciona entre ellos una evaluación de la especialista Isabel Largo García.
Una enfermedad con cobertura GES
La fibrosis quística cuenta con cobertura dentro de las Garantías Explícitas en Salud. La Superintendencia de Salud informa que las personas de cualquier edad con diagnóstico confirmado pueden acceder a tratamiento inmediato desde esa confirmación, con prestaciones que incluyen medicamentos, exámenes e insumos, conforme al listado específico y la normativa aplicable. Esta cobertura general no permite, por sí sola, establecer la obligación de entregar cada marca comercial mencionada en la denuncia.
En una carta abierta, Ossa pidió a periodistas y medios nacionales dar espacio a la situación de su hija y a las dificultades que, según plantea, también enfrentan otras familias con pacientes con fibrosis quística.
Su llamado apunta a obtener una respuesta concreta sobre el suministro de medicamentos y la continuidad de la atención. Aunque plantea una problemática de alcance nacional, los antecedentes disponibles para esta nota no permiten determinar cuántos pacientes estarían afectados por situaciones similares.
Al cierre de esta redacción no se dispone de una versión institucional específica que permita contrastar las denuncias, ni de acceso a los documentos clínicos y judiciales mencionados por la familia.


