Alamiro Garrido, Consejero Regional del Maule, expresa con firmeza que las autoridades han demostrado una notable incompetencia en la lucha contra el narcotráfico. En la actualidad, su atención se centra más en la instalación de cámaras de seguridad, el aumento de la iluminación y la incorporación de más patrullas policiales, en lugar de enfocarse en mejorar la educación desde sus cimientos. Además, es crucial dotar a Carabineros de un mayor número de efectivos y tecnología, así como otorgarles más autoridad y empoderamiento, de manera que puedan ser respetados y llevar a cabo una gestión efectiva.
El Consejero Regional afirma que “no se puede seguir socavando la autoridad de Carabineros, ni permitir que ellos y sus familias vivan con el temor de salir a las calles debido a la desprotección provocada por sectores populistas, que parecen interesarse más en el descontrol. Ante las cámaras y los medios, todo parece estar en orden, pero esta es una ilusión. Las medidas implementadas son simplemente reacciones desesperadas y tardías, diseñadas para generar una sensación momentánea de seguridad en la población, mientras el descontrol persiste. En lugar de centrarse en cómo responder al caos ya instaurado, deberíamos enfocarnos en prevenirlo. Lo que realmente necesitamos son acciones efectivas y concretas, no más soluciones superficiales que no abordan el problema de fondo”.
“El narcotráfico se ha arraigado en nuestra región, en nuestras calles y, lamentablemente, en todo Chile. Lo más preocupante es que hemos pasado a ser un corredor de tránsito para las drogas provenientes de países productores como Bolivia y Perú. ¿La razón? Las autoridades no han ejercido el control necesario en nuestras fronteras y aduanas, que incluso cuentan con escáneres en condiciones inadecuadas desde hace años, lo que facilita aún más el delito. ¡Chile no puede continuar siendo un pasadizo para la cocaína! Es inaceptable que el Maule Sur se haya convertido en un punto crítico de tráfico de drogas, lo que ha llevado al incremento de la delincuencia y el crimen organizado”, sostiene Garrido.
Alamiro Garrido subraya que las autoridades están optando por soluciones superficiales y discursos vacíos, mientras las comunidades se encuentran atrapadas en un ciclo de violencia. “Hoy en día, cuando un narcotraficante causa muertes, se empieza a hablar de sus derechos humanos. ¿Y qué pasa con los derechos de las familias de las víctimas? ¿Dónde está la justicia para los inocentes que caen abatidos en las calles, para los niños y mujeres que padecen las consecuencias de esta violencia, para los emprendedores cuyos negocios son incendiados y asaltados, para los camioneros que ven destruidas sus fuentes de trabajo y para las familias que sufren robos, asaltos y portonazos?. Es hora de poner fin a los discursos y a la hipocresía. Necesitamos políticas firmes y contundentes que atajen donde más le duele al narcotráfico. Ya no hay lugar para medidas tibias ni para actuar con guantes de seda. Debemos enfrentar esta plaga con determinación y fuerza. Chile tiene que recuperar su estatus de país limpio, en todos los aspectos: desde las leyes y el sistema judicial, hasta nuestras instituciones públicas y privadas”.
¡Ya basta de pasividad y de tolerancia!
“El narcotráfico debe ser erradicado y, si las autoridades actuales no son capaces de llevar a cabo esta tarea, deberían dar un paso al costado y permitir que aquellos dispuestos a actuar con la firmeza necesaria asuman el control para recuperar nuestras calles y la paz de nuestras familias. Los vecinos y vecinas de buenas costumbres no pueden seguir confinados en sus hogares, ni los emprendedores tener que enrejar sus negocios mientras los delincuentes dominan las calles. No debe existir más temor. Estoy dispuesto, en mi cargo, a abordar este tema de manera seria, clara y valiente, y a ponerlo sobre la mesa. No tengo miedo de defender a mi país para que sea libre y para que las nuevas generaciones puedan disfrutar de una verdadera calidad de vida”, señala Garrido.
“Deseo un Chile próspero, con una alta calidad de vida, unido, donde las personas y las familias sean felices y se respete a Dios por encima de todo. Es momento de poner fin a la presencia de autoridades o líderes inconsecuentes que solo buscan alimentar su ego o su soberbia ideológica, sin actuar en beneficio de la ciudadanía. Chile necesita un cambio de rumbo”, enfatiza el Consejero Regional del Maule, Alamiro Garrido Cáceres.


