El diputado por la región del Maule, Roberto Celedón, presentó una denuncia formal ante la Contraloría Regional del Maule solicitando una fiscalización urgente al Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez), tras conocerse alarmantes antecedentes sobre eventuales vulneraciones a lactantes, niños y niñas en la residencia de protección “Caracola”, ubicada en la comuna de Linares.
La acción fue motivada por la respuesta oficial a un oficio parlamentario que Celedón ingresó en marzo de este año, dirigido al Ministerio de Desarrollo Social y a Mejor Niñez, donde se advertía sobre graves fallas estructurales y operativas en el recinto administrado por la Corporación de Ayuda a la Familia. La información recibida confirmó severas deficiencias detectadas también por el Tribunal de Familia de Linares, la SEREMI de Salud del Maule y el propio Servicio Mejor Niñez.
Entre las irregularidades identificadas destacan la entrega de una alimentación inadecuada a menores con necesidades especiales, infraestructura en condiciones riesgosas, ausencia de medidas de seguridad durante los traslados, falta de personal capacitado y una grave carencia de controles médicos básicos. A esto se suma el impacto de un brote de norovirus que afectó a los menores y que, según los informes, se vio agravado por el uso de agua contaminada proveniente de una noria, situación que llevó a la SEREMI de Salud a decretar la clausura sanitaria del recinto en enero pasado.
“El bienestar de los niños debe ser una prioridad absoluta. Hemos estimado nuestro deber recurrir a la Contraloría, porque existen antecedentes contundentes que justifican una investigación y eventual pronunciamiento del órgano fiscalizador. No estamos frente a un problema administrativo, estamos frente a un problema ético y de derechos humanos”, afirmó el parlamentario.
Pese a que las deficiencias fueron alertadas al menos desde octubre de 2024, el procedimiento sancionatorio contra la corporación a cargo del recinto se inició recién en febrero de este año, y solo después de la clausura sanitaria. Según un informe técnico del propio servicio Mejor Niñez, la residencia “Caracola” presentaba un funcionamiento calificado como insuficiente, con graves falencias en salud, higiene, abastecimiento básico y clima laboral, lo que motivó la apertura de un proceso formal para establecer responsabilidades administrativas y contractuales.
Con esta denuncia, Celedón busca no solo establecer la responsabilidad de la institución colaboradora, sino también poner bajo evaluación el rol del propio Servicio Mejor Niñez en cuanto a su capacidad de fiscalización y reacción ante situaciones críticas. “La infancia no puede esperar. Las instituciones encargadas de proteger a nuestros niños deben responder con máxima seriedad. No podemos permitir que estas negligencias se repitan ni se invisibilicen”, sentenció el diputado.


