Por tercer año consecutivo, un grupo de personas privadas de libertad del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Linares fue beneficiado con atención oftalmológica y entrega gratuita de lentes ópticos, gracias a un convenio entre Gendarmería de Chile y la Municipalidad de Linares.
Este importante operativo de salud visual se realizó en coordinación con la Unidad de Atención Primaria Oftalmológica (UAPO) del Departamento Comunal de Salud, beneficiando a 80 internos, quienes fueron evaluados y, posteriormente, recibieron sus lentes según requerimientos médicos.
Mejora directa en la calidad de vida
En un acto simbólico, se entregaron los lentes a los usuarios que forman parte del programa, permitiéndoles mejorar su visión y, con ello, su calidad de vida mientras cumplen su proceso de reinserción. Los beneficiarios voluntarios tenían edades entre 20 y 80 años, y muchos de ellos recibieron uno o dos pares de lentes, dependiendo de sus necesidades.
“Agradezco la disposición del equipo de salud del municipio y las gestiones de nuestros profesionales del área técnica. Ver a nuestros usuarios con sus lentes y lo mucho que esto impacta en su día a día, es realmente reconfortante”, destacó la Teniente Primero Ana Fuentes Palacios, Jefa Operativa (s) del CCP de Linares.
Derecho a la salud en contexto de reinserción
Alejandra Aristizábal Carrasco, jefa técnica del penal, explicó que este tipo de iniciativas reafirman el compromiso de Gendarmería con el acceso a la salud de las personas privadas de libertad, como parte integral de su proceso de reinserción social.
“El acceso a prestaciones de salud, como la oftalmología, no solo atiende una necesidad médica, sino que también entrega dignidad y nuevas oportunidades para las personas que buscan reencaminar sus vidas”, añadió la profesional.
Compromiso que se proyecta
Desde Gendarmería informaron que durante el año 2025 se proyectan nuevos operativos oftalmológicos para quienes no alcanzaron a ser atendidos en esta ocasión. Asimismo, destacaron que continuarán fortaleciendo vínculos con instituciones externas para desarrollar otras áreas claves como el ámbito laboral, cultural, educacional y de salud mental.
Este tipo de acciones confirman que la reinserción social efectiva es posible cuando existen voluntades institucionales unidas en torno a un objetivo común: mejorar la calidad de vida de las personas, aún en contexto de encierro.


