Escuelas rurales recibirán mochilas de sobrevivencia y capacitación en primeros auxilios. La iniciativa beneficiará a nueve microcentros rurales y busca fortalecer las capacidades locales frente a emergencias en zonas aisladas de la comuna.
En los sectores más apartados de la precordillera de Linares, donde la distancia y el aislamiento son parte de la rutina, las comunidades están dando un paso importante hacia la resiliencia.
Caritas Chile aprobó la compra de mochilas de sobrevivencia para nueve microcentros educacionales rurales: Pejerrey, Los Hualles, Chupallar, El Culmen, Vega de Salas, Vega Ancoa, Los Mogotes, El Peñasco y Roblería.
La iniciativa nació del trabajo conjunto entre Caritas Chile, SENAPRED Maule y el Equipo CERT de Pejerrey, que desde hace meses impulsan acciones para reducir el riesgo de desastres en las zonas más aisladas de la comuna.
El objetivo es claro, entregar herramientas, conocimiento y coordinación para que las escuelas puedan responder ante incendios, inundaciones o cualquier emergencia.
Formación y acción
El proyecto contempla capacitaciones en primeros auxilios básicos, control de hemorragias, inmovilización de lesionados, manejo de quemaduras y obstrucción de la vía aérea.
Estas actividades estarán a cargo de instructores del Equipo CERT Pejerrey, con experiencia directa en gestión de emergencias rurales.
Además, SENAPRED Maule realizará talleres sobre simulacros y evacuación, revisando rutas seguras, procedimientos de emergencia y ejercicios prácticos en cada escuela.
Prepararse salva vidas
Las comunidades de la precordillera enfrentan desafíos constantes, caminos cortados por la lluvia, incendios forestales, falta de conectividad y una alta presencia de adultos mayores.
En ese contexto, cada acción de preparación marca la diferencia. Las mochilas de sobrevivencia no solo equiparán a los docentes, sino que también fortalecerán la seguridad de estudiantes, familias y vecinos.
La entrega oficial de los kits será un hito comunitario, con la participación de Caritas Chile, autoridades locales, el DAEM, equipos de salud rural y representantes de SENAPRED.
Más allá del equipamiento, este proyecto busca algo mayor, fortalecer la red humana que sostiene a las comunidades más lejanas del Maule. Porque cuando la emergencia llega, la mejor respuesta siempre comienza con la preparación.


