La aprobación unánime del concejo municipal de recursos por $2.000 millones permitirá normalizar el stock y abrir un debate de fondo sobre la estrategia de abastecimiento.
Una señal de alivio para miles de familias linarenses marcó la aprobación, por parte del Concejo Municipal, de un contrato de suministro por $2.000 millones destinado a la compra de medicamentos para la Farmacia Comunal de Linares, iniciativa que venía enfrentando un complejo escenario de desabastecimiento desde hace meses.
El concejal Lenin Fuente calificó la decisión como una “buena noticia”, subrayando que la farmacia comunitaria arrastraba una grave falta de medicamentos desde marzo. “No es que no hubiera nada, pero muchos fármacos no estaban disponibles y otros tenían precios que incluso eran más altos que en farmacias de cadena o de barrio, lo que no tenía ninguna explicación”, señaló.
Según explicó, la situación se debía a que varios medicamentos no se estaban adquiriendo oportunamente, lo que afectó directamente a los usuarios. “Hoy se aprueba este contrato de suministro, lo que nos permite responder a una urgencia inmediata: entregar medicamentos a precios razonables y accesibles”, enfatizó.
No obstante, Fuente recalcó que la aprobación de los recursos no cierra el debate. Junto al acuerdo financiero, el Concejo resolvió convocar a una reunión especial para analizar en profundidad qué está ocurriendo con la gestión de la Farmacia Popular y su estrategia de compra. “Estamos hablando de cerca de 41 mil linarenses que son usuarios. Es un servicio absolutamente necesario, especialmente para adultos mayores con pensiones muy bajas”, sostuvo.
Uno de los puntos que genera mayor inquietud es por qué el municipio no estaría comprando medicamentos a través de CENABAST, mecanismo que permite acceder a precios más convenientes. “El propio alcalde se ha mostrado sorprendido y ha pedido explicaciones al departamento correspondiente. Eso es algo que vamos a empezar a trabajar”, añadió el edil, advirtiendo que una licitación no puede demorarse más de un año sin una justificación clara.
Desde el Concejo se recordó que el contrato de suministro aprobado puede ser suspendido si así se estima necesario, lo que refuerza la idea de que esta medida responde a una urgencia, pero no reemplaza la necesidad de una estrategia sólida y eficiente de abastecimiento a largo plazo.
Por su parte, la concejala Pamela Ávila valoró la aprobación unánime de los recursos, destacando que la compra de medicamentos era una demanda pendiente desde hace meses. “Son necesidades que no pueden seguir esperando. También hemos planteado solicitudes y consultas que llegan desde las oficinas, y cada concejal ha puesto estos temas sobre la mesa para que el alcalde los pueda abordar”, indicó.
Con esta decisión, la Farmacia comunal de Linares comienza a encaminar su reactivación, mientras el municipio enfrenta el desafío de fortalecer su gestión para asegurar un acceso permanente, oportuno y justo a los medicamentos que la comunidad necesita.


