“El proyecto que ya tuvo una primera versión financiada por SENAMA el año 2020, permite fortalecer el tejido social comunitario, capacitando voluntarios para que acompañen a las personas mayores en situación de soledad y aislamiento”, explica Montserrat Baranda, Directora Ejecutiva de Fundación AMANOZ.
El “Programa Acompañamiento Voluntario a personas mayores» tiene como objetivo abordar la soledad de las personas mayores que viven en la región del Maule, inicialmente en las comunas de Rauco y Maule, con posibilidad de extenderse a otros sectores.
Gestionado por Fundación Amanoz, el programa de acompañamiento domiciliario se realiza en una segunda versión (la 1ra fue en Isla de Marchant el año 2020) contemplando un total de 40 usuarios, mayores de 60 años, que vivan solos o se sientan en soledad.
Con el aporte de una fundación donante, Amanoz ejecutará el programa de acompañamiento domiciliario a personas mayores dirigido a abordar la soledad social en que se encuentran muchas personas mayores en sectores rurales de la Región de Maule, una de las más envejecidas del país.
“El proyecto que ya tuvo una primera versión financiada por SENAMA el año 2020, permite fortalecer el tejido social comunitario, capacitando voluntarios para que acompañen a las personas mayores en situación de soledad y aislamiento”, explica Montserrat Baranda, Directora Ejecutiva de Fundación AMANOZ. “Este programa nos da la oportunidad de ayudar a disminuir la soledad en las personas mayores, la que se vio aumentada con la pandemia y que trae consecuencias en la salud física y mental de las personas mayores”, añade.
La Directora de contenidos y programas presenciales de Amanoz, Beatriz Urrutia, manifestó que “el programa de acompañamiento a personas mayores nos acerca a la realidad de cada hogar, conectando también a la persona mayor con la red de apoyo social, tanto primaria, como secundaria y también a las instancias locales desde Municipios y CESFAM. El encierro y el cambio de rutina producto de estos dos años de pandemia ha generado dificultades emocionales, lo que representa un desafío complejo para las personas mayores y su entorno”.
En general, las personas mayores, sobre todo con dificultades de movilidad, tienden a aislarse socialmente. Esto se ve exacerbado en sectores rurales con menos accesibilidad. “El entorno social de una persona mayor es muy importante, se necesita compañía. En ese sentido este servicio viene a dar respuesta a la realidad de un país ya envejecido donde han aumentado los hogares unipersonales de personas mayores”, sigue la directora de Amanoz.
Además de escucha, compañía y afecto los voluntarios y voluntarias del Amanoz son debidamente preparados para atender a las personas mayores en primeros auxilios psicológicos y contacto con la red de apoyo local.
Situación país – En Chile, hay más de un 19% de personas mayores de 60 años (CASEN 2017). La región del Maule tiene una población mayor que corresponde a un 21,9% de la población total y un índice de envejecimiento de 121,4 según datos de CASEN 2017, siendo la segunda región más envejecida de Chile. Según el documento “Indicadores Sociodemográficos de las Personas Mayores a Nivel Territorial” (SENAMA 2013) en la región del Maule hay un 12,7% de Hogares Unipersonales compuestos por personas mayores. Según el mismo documento en la región cerca de 4 de cada 10 personas mayores vive en la ruralidad. Una implicancia de esto para estas personas es que pueden tender a caer en vulnerabilidad con mayor facilidad.


