Los síntomas más frecuentes de la enfermedad son fatiga, dificultad para respirar, trastornos cognitivos, tos, dolor en las articulaciones, dolor u opresión en el pecho, dolor de cabeza y/o garganta, pérdida del olfato, gusto y memoria, depresión y ansiedad, que pueden influir en enfermedades cardiovasculares, trombóticas, cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos neurológicos, entre otras.
Se estima que al menos 65 millones de personas en todo el mundo sufren de Covid prolongado; el 30% corresponde a casos leves y del 70% se asocia a síntomas moderados o graves.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como “la condición post Covid 19 que ocurre en individuos con un historial de infección probable o confirmada por SARS-CoV-2, generalmente 3 meses desde el inicio, con síntomas que duran al menos 2 meses y que no pueden explicarse por un diagnóstico alternativo”.
La Dra. Alejandra Massoc, especialista en Enfermedades Infecciosas Pediátricas y Directora Médica de Vacunas del Laboratorio Tecnofarma, explica que “el Covid prolongado puede afectar a múltiples órganos y hasta la fecha han sido identificados más de 200 síntomas que pudieran presentarse a largo plazo en los pacientes afectados, teniendo un impacto en su calidad de vida, que podría persistir por años”.
Las nuevas condiciones comunes asociadas incluyen enfermedades cardiovasculares, trombóticas y cerebrovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos neurológicos, entre otros.
Los síntomas más frecuentes del Covid prolongado son fatiga, dificultad para respirar, trastornos cognitivos que impactan en la vida cotidiana, tos, dolor en las articulaciones, dolor u opresión en el pecho, dolor de cabeza y/o garganta, pérdida del olfato/gusto, diarrea, pérdida de memoria, depresión y ansiedad.
En niños, se estima que la prevalencia del covid prolongado es de un 25%, tras un análisis de 21 estudios que incluyó a más de 80.000 niños de 0 a 18 años. Mientras que el porcentaje de adultos de 18 a 34 años es de un 6.9%, entre los 35 a 49 años es del 8.9% y desde los 50 a los 64 años alcanza un 7.6%. Por su parte, las personas de 65 años y más reportan un menor porcentaje, con un 4.1%, que es menor que en las otras categorías de edad más jóvenes.
El llamado que hacen las autoridades de salud es a protegerse con la vacuna contra el Covid-19, ya que su efectividad está comprobada, no solo para prevenir o disminuir las consecuencias graves provocadas por el virus SARS-CoV-2, tales como hospitalizaciones y muerte, sino que también para evitar las consecuencias del Covid prolongado.


