La red delictual instaló su negocio en comunas como Talca, Molina y Romeral, donde comercializó autos robados provenientes de encerronas en Santiago. Decenas de compradores maulinos terminaron sin vehículo y sin el dinero invertido, mientras la Fiscalía del Maule logró condenas que buscan frenar este tipo de delitos en la zona.
Quienes compraron los autos sin verificar su procedencia perdieron todos los millones invertidos en la transacción.
Lo que para muchos compradores parecía una oportunidad para acceder a camionetas y vehículos de alta gama, terminó revelándose como una compleja red dedicada al comercio de autos robados en la Región Metropolitana, varios de ellos sustraídos mediante violentas “encerronas” en autopistas urbanas.
La investigación, dirigida por la Unidad de Análisis Criminal y Alta Complejidad (UNAAC) de la Fiscalía del Maule, permitió desarticular a la organización que operó entre los años 2020 y 2022. Durante ese periodo, sus integrantes se dedicaron a adulterar vehículos robados para luego venderlos como si fueran legales en distintas comunas de la región.
En el juicio, el Ministerio Público presentó una serie de pruebas y argumentos que fueron acogidos por el tribunal, lo que permitió obtener condenas contra cuatro imputados vinculados a la estructura delictual.
El fiscal jefe de la UNAAC, Francisco Soto, destacó el resultado judicial, señalando que, “El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Talca comunicó la condena en contra de cuatro imputados por delitos reiterados de receptación de vehículos motorizados, específicamente camionetas y autos de alta gama comercializados en la Región del Maule. La mayoría provenía de encerronas ocurridas en autopistas de la zona metropolitana. El tribunal condenó a dos de los involucrados por 11 y 9 delitos reiterados. Se acogieron todos los argumentos y pruebas del Ministerio Público, por lo cual estamos altamente satisfechos con la labor realizada”, sostuvo.
Las penas aplicadas reflejan la magnitud del ilícito.
• Francisco Javier Carrillo Orellana recibió 8 años de presidio por receptación reiterada, siendo identificado como responsable de la venta de autos clonados en Molina y Romeral.
• Francisco Arnoldo Norambuena Piñones fue condenado a 7 años de cárcel, también por receptación reiterada, tras acreditarse su participación en once delitos cometidos en Molina.
• Por receptación simple, Héctor Alejandro Herrera Rosas fue sentenciado a 3 años y 1 día de presidio por un caso ocurrido en Talca.
• La misma pena recibió Víctor Raúl Correa Deutelmoser, involucrado en un hecho registrado en Molina.
Con estas condenas, la Fiscalía del Maule reafirma su estrategia de persecución penal contra quienes integran y facilitan redes dedicadas al comercio de autos robados, un delito que no solo alimenta la criminalidad violenta, sino que también afecta económicamente a compradores que, por no verificar la procedencia de los vehículos, terminan perdiendo sus inversiones.


