La Segunda Concesión de la Ruta 5 Sur, en el tramo Talca–Chillán, atraviesa su momento más complejo desde su adjudicación. Multas millonarias, incumplimientos contractuales y obras paralizadas han tensionado la relación entre la concesionaria y el Estado.
La empresa a cargo del proyecto, China Railway Construction Corporation (CRCC), comunicó que considera “inviable” continuar con el contrato bajo las condiciones actuales, encendiendo las alertas en el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Multas y sanciones
Según antecedentes publicados por Diario Financiero, el conflicto se profundizó durante el último año, luego de que el MOP aplicara cerca de 1.400 multas a la concesionaria.
El monto de las sanciones asciende a aproximadamente US$8 millones, en el marco de reiterados incumplimientos asociados a plazos, ejecución de obras y estándares contractuales.
Obras paralizadas
A este escenario se suma la paralización de obras consideradas estratégicas para el eje sur del país, situación que ha generado preocupación tanto por el impacto en la conectividad como por el retraso en mejoras comprometidas para una de las principales rutas del país.
Desde la concesionaria han señalado que las actuales condiciones financieras y contractuales hacen difícil la continuidad del proyecto, sin una revisión de los términos acordados.
Evaluación del MOP
Frente a este escenario, el Ministerio de Obras Públicas se encuentra evaluando distintos escenarios legales y administrativos para resguardar el interés fiscal y asegurar la continuidad del servicio vial.
El conflicto abre un complejo debate sobre el futuro de la concesión, las eventuales renegociaciones contractuales y el impacto que una eventual salida anticipada de la empresa podría tener en el desarrollo de infraestructura pública en la zona centro-sur del país.
Por ahora, el futuro de la Segunda Concesión de la Ruta 5 Sur permanece en suspenso, a la espera de definiciones clave entre el Estado y la concesionaria.


