La víctima, un hombre de 65 años, recibió más de 40 puñaladas en su domicilio. El imputado intentó simular un robo tras el ataque, pero fue detenido gracias al rápido trabajo investigativo de la Fiscalía y la PDI.
Un violento y estremecedor caso policial quedó al descubierto en el sector rural de Los Pequenes, en Talca, luego que un hombre de 65 años fuera encontrado sin vida al interior de su domicilio, con múltiples heridas cortopunzantes.
En una primera etapa, se barajaron diversas hipótesis respecto a lo ocurrido. Sin embargo, las diligencias lideradas por la Fiscalía Local de Talca, en conjunto con la Brigada de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de la PDI, permitieron esclarecer rápidamente los hechos.
El trabajo investigativo logró posicionar en el sitio del suceso al propio hijo de la víctima, un sujeto de 34 años, quien habría llegado durante la madrugada al domicilio de su padre. Tras una discusión que se inició al interior del inmueble y continuó en el exterior, el imputado lo atacó con un arma blanca.
De acuerdo con los antecedentes del Ministerio Público, la agresión fue de extrema violencia, registrándose al menos 43 puñaladas, las que provocaron la muerte inmediata de la víctima.
Tras el crimen, el sujeto huyó del lugar llevándose un teléfono celular y una billetera, intentando simular un robo. Además, arrojó el arma homicida a una noria y posteriormente quemó la ropa que vestía en un sector rural de la comuna de Colbún, con el objetivo de eliminar evidencia.
Gracias al trabajo coordinado entre el Ministerio Público y la policía civil, el imputado fue detenido y formalizado por parricidio.
El tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía y decretó la medida cautelar de prisión preventiva, considerando la gravedad del delito y los antecedentes del imputado.
Desde la Brigada de Homicidios, el comisario Jorge Romero destacó que las pericias en el sitio del suceso fueron clave para acreditar la participación directa del acusado.
El caso generó profundo impacto en la comunidad de Los Pequenes, en el límite entre Talca y San Clemente, donde el hecho ha causado conmoción entre los vecinos.


