Los linarenses ganaron en Gstaad, el título más importante del país en la historia de la disciplina, lograron un meritorio noveno lugar en el Mundial de Roma y el oro en los Juegos Sudamericanos de Asunción.
En una ceremonia realizada en el Teatro CorpArtes, los primos Grimalt se quedaron con la máxima distinción, al llevarse el Cóndor que los señala como el Mejor de los Mejores. Honor que conquistaron con una gran temporada, pues en el deporte convencional, Marco y Esteban llevaron el nombre de Chile a lo más alto del circuito mundial de voleibol playa.
Los linarenses ganaron en Gstaad, el título más importante del país en la historia de la disciplina, lograron un meritorio noveno lugar en el Mundial de Roma y el oro en los Juegos Sudamericanos de Asunción.
“No lo esperábamos, creo que -pese al gran año- es un premio a la trayectoria”, dijo Esteban, y Marcos añadió que “estoy bien sorprendido por el premio, es bien difícil elegir a uno solo entre tantos buenos deportistas y quiero darle las gracias a quienes votaron por nosotros”.


