En el Estadio Fiscal de Talca se llevó a cabo la final de la Liguilla del Ascenso, donde Rangers enfrentaba el desafío de revertir un 3-1 del partido de ida. Con un estadio repleto de colores rojo y negro, el equipo piducano logró lo que parecía un milagro al imponerse 3 a 1, forzando así una definición a penales. Sin embargo, cayeron 4-3 en la tanda, permitiendo que Deportes Limache alcanzara un histórico ascenso a la Primera División A.
El encuentro en Talca tenía un ingrediente adverso para los talquinos, revertir la derrota de 3 a 1. Pero con toda la parcialidad a favor y animando desde el minuto 1, llegó el primer gol a los 34’ en los pies de Mauro González; con un derechazo cruzado, derrotó a Matías Bórquez.
A los 48’, Gustavo Gotti, con un cabezazo un tanto exigido, logró el 2-0 y desató la locura total en el Fiscal de Talca, ya que emparejaban la serie y al menos estaban yendo a tiempo extra. Pero a los 53’, Mauro González puso el 3-0, resultado que les daba el ascenso directo a Rangers.
El suspenso llegó al Fiscal de Talca a los 86’, cuando Pablo Sanhueza, quien había ingresado hace pocos minutos en Rangers, cometió un penal, y Felipe Friz, en una ejecución en la que mandó para el otro lado a Gastón Rodríguez, logró el descuento, lo que llevaba el partido al alargue.
El tiempo extra fue un verdadero trámite, donde ambos equipos realizaban sus movimientos pensando en cuidar el balón. Rangers jugaba con 10 en cancha tras la expulsión de Sergio Felipe, lo que generó que los rojo y negro se replegaran, finalizando el encuentro 3-1, mismo resultado del partido de ida, permitiendo que la final y el campeón de la división se decidirían a través de penales.
En la tanda de penales, Branco Porvoste fue el primero en marcar para Limache. Por su parte, Alfredo Ábalos, el ídolo de Rangers, falló su intento. A partir de ese momento, no había margen para errores. Nelson Da Silva, con el marcador 4-3 favorable a los Tomateros, tuvo la oportunidad de sellar el ascenso, pero su disparo se estrelló en el poste. Los talquinos, entonces, contaban con la posibilidad de emparejar la situación, pero Bastián San Juan, con la responsabilidad en sus pies, ejecutó su remate, pero este impactó en el travesaño y salió, desatando la alegría de los nortinos y la desazón y tristeza en los talquinos.


