El siniestro, originado tras una tormenta eléctrica el 31 de enero, ha consumido 180 hectáreas de arbolado nativo en la precordillera de Linares, según informó Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). El combate se realiza exclusivamente por vía aérea, con helicópteros Super Puma, aeronaves cisterna, brigadas especializadas y un Puesto de Comando activo que coordina un despliegue técnico permanente en terreno.
En plena precordillera de Linares, la Delegada Presidencial Regional (s), Aly Valderrama Villarroel, encabezó una visita inspectiva al Puesto de Comando del incendio forestal Cajón de Pejerrey.
La autoridad supervisó el despliegue operativo, presenció maniobras de combate aéreo y monitoreó directamente la evolución de la emergencia, activa desde fines de enero en una zona de alta complejidad geográfica.
Valderrama estuvo acompañada por Marcelo Rodríguez Crespillo, jefe del Departamento de Protección Contra Incendios Forestales (DEPRIF) de CONAF Maule, y por Jorge Aliste, jefe provincial de la institución, además de brigadas forestales y equipos técnicos desplegados en terreno.
Incendio de origen eléctrico
El siniestro fue detectado el 31 de enero, tras una tormenta eléctrica registrada en la cordillera de Linares.
Las condiciones climáticas iniciales -lluvia y actividad eléctrica- impidieron un ataque inmediato. Posteriormente se confirmó el foco y se activó una estrategia centrada exclusivamente en combate aéreo, debido a la fuerte pendiente, la compleja topografía y la imposibilidad de acceso seguro para brigadas terrestres.
Al 13 de febrero, la superficie afectada alcanza las 180 hectáreas de arbolado nativo, según el informe entregado por Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), que mantiene a la comuna en alerta roja.
Despliegue aéreo de alta intensidad
El operativo considera helicópteros HC-32, HC-13 y HC-38 (Super Puma), junto a los aviones cisterna AC-13 y AC-14.
Las aeronaves operan desde la pista Panguilemo de Talca y trabajan en la construcción de líneas químicas con retardante en la parte alta del incendio, con el objetivo de evitar su propagación hacia el cajón.
En tierra se mantiene activo el Puesto de Comando Puma 7, con cinco técnicos especializados en control y prevención, además de la brigada forestal Maqui 19. El dispositivo se complementa con una piscina de abastecimiento con capacidad de 40 mil litros, lo que permite optimizar la frecuencia de descargas.
500 mil litros diarios
El jefe del DEPRIF Maule detalló que el combate mantiene un ritmo sostenido. “Estamos realizando lanzamientos cercanos a los 500 mil litros de agua diarios con estas aeronaves, lo que ha permitido evitar la propagación hacia el cajón y avanzar en la contención de la cola del incendio”, explicó Rodríguez.
La estrategia continuará fortaleciéndose hasta cumplir los objetivos de contención y posterior extinción.
Supervisión y diálogo con la comunidad
Durante la jornada, la delegada sostuvo una reunión informativa con juntas de vecinos del Cajón de Pejerrey y sectores aledaños. En la instancia se expusieron los recursos desplegados, la estrategia operacional y las dificultades que impiden un abordaje terrestre.
“Hoy hemos venido a terreno para monitorear directamente cómo ha evolucionado esta emergencia y reunirnos con la comunidad, entregarles toda la información de lo que se ha realizado y lo que se seguirá realizando, con un monitoreo continuo y constante”, señaló Valderrama.
La autoridad recalcó que el Gobierno ha dispuesto todos los recursos necesarios y que el trabajo no se detendrá hasta la total extinción del siniestro.
“Es muy probable que durante los próximos días podamos seguir observando fumarolas, pero el trabajo va a continuar hasta que esté completamente extinguido”, afirmó.


