Lo que comenzó como la historia de un adolescente en conflicto con la ley, hoy es un testimonio de superación. Un joven de la región del Maule culminó su proceso en el sistema de justicia juvenil y logró insertarse formalmente en el mundo laboral.
Tras cumplir medidas y sanciones en el marco de su proceso de reinserción, accedió voluntariamente al programa de Acompañamiento Postegreso del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Esta línea busca sostener el desistimiento delictivo y apoyar a jóvenes en su transición hacia una vida autónoma.
En ese contexto se activó una red de apoyo con la Compañía Nacional de Cueros (CONAC), firma privada con la que el Servicio mantiene un convenio de colaboración vigente desde 2025.
La oportunidad se concretó en un empleo formal en la planta de Talca. Con el paso de los meses, el joven no solo se mantuvo en el puesto, sino que avanzó en responsabilidades y condiciones contractuales.
“Es bacán el proceso de los cueros, ver cómo empiezan y cómo llegan hasta el teñido. Me gusta aprender, es entretenido. Aquí me han recibido bien. Trabajando uno tiene que saber comportarse, cambiar la vida”, relata.
A tres meses de su ingreso obtuvo contrato indefinido. Sus remuneraciones han aumentado y también sus funciones.
“Antes era operario de curtiembre, ahora soy operario de fulón. Puedo atender la máquina solo, aplicar los químicos, hacer pruebas y cortes”, explica con orgullo. Para él, esta experiencia significa estabilidad. “Es mejor para vivir más tranquilo, para la familia, para todo”.
El proceso ha contado con el acompañamiento de Guillermo Herrera, técnico curtidor de CONAC, quien ha guiado su formación en un oficio exigente.
“Nos hemos dedicado a enseñar lo que es una curtiembre y el trabajo responsable, para que puedan insertarse bien en el mundo laboral. Es un oficio complejo, se trabaja con químicos y la seguridad es fundamental. Él ha aprendido bien y le gusta”, destaca.
Desde el ámbito institucional, la directora regional en el Maule del Servicio, María Belén Aguilera, subrayó el impacto de estas oportunidades.
“Abrir puertas al empleo, la estabilidad y la autonomía permite proyectar una reinserción efectiva en el largo plazo. Estas competencias son clave para que el desistimiento delictivo perdure y se traduzca en más justicia y seguridad”, señaló.
La autoridad enfatizó la importancia del trabajo articulado entre el sector público y privado. “El acuerdo con CONAC hoy se refleja en la posibilidad real de que un joven dé un nuevo comienzo a su vida”, concluyó.


