El Tribunal Oral en lo Penal de Cauquenes dictó condena en contra de un imputado por los delitos de femicidio frustrado y desacato en grado consumado, tras un violento ataque ocurrido en abril de 2025.
De acuerdo con lo acreditado en el juicio, el sujeto ingresó al domicilio de la víctima pese a mantener una prohibición judicial de acercamiento, decretada previamente por el Tribunal de Familia.
Una vez en el interior del inmueble, el agresor atacó a la mujer con un arma blanca, provocándole diversos cortes en la zona de la cabeza. Si bien las lesiones fueron calificadas como leves, el tribunal estableció que la acción configuró un femicidio frustrado, considerando la zona vital atacada y el medio empleado.
En su fallo, el tribunal concluyó que existió una clara intención homicida, además de un incumplimiento consciente de la medida cautelar vigente, lo que agravó la responsabilidad penal del acusado.
Por estos hechos, el imputado fue condenado a seis años de presidio mayor en su grado mínimo por el delito de femicidio frustrado, y a 541 días de presidio menor en su grado medio por el delito de desacato.
En total, la sentencia implica casi ocho años de privación efectiva de libertad, marcando un fallo relevante en materia de persecución penal de la violencia de género y el incumplimiento de medidas de protección dictadas por la justicia.
El caso vuelve a poner en evidencia la gravedad del desacato a órdenes judiciales y la necesidad de reforzar los mecanismos de protección para víctimas de violencia intrafamiliar.


