«“Lo político” sigue siendo un tema de divisiones, pero al avanzar de éste año al parecer hay una mayor empatía por escuchar al otro. Porque, cuando se visibiliza el error desde los dos lados, no hay cara para seguir apretando la herida»
Ya ha pasado un rato desde la hora y 45 minutos de intervenciones, emplazamientos y recriminaciones, interactivas del debate de 5 de los 7 candidatos. ¿En qué estamos ahora? ¿Cuál es el contexto de esta semana?
“Lo político” sigue siendo un tema de divisiones, pero al avanzar de éste año al parecer hay una mayor empatía por escuchar al otro. Porque, cuando se visibiliza el error desde los dos lados, no hay cara para seguir apretando la herida. Y claramente, lo de Rodrigo Rojas Vade le sigue pesado al desarrollo de la Convención y lo que explotó con Pandora Papers y Sebastián Piñera no deja de quitarle votos al candidato Sebastián Sichel.
Ahora, los apolíticos que generalmente están cansados de todo y ven todo lo malo con mucha facilidad en lo que reflejan los medios de comunicación, no les ha costado demasiado quedarse en esa postura. Porque claro ¿cómo confiamos? ¿en quién confiamos? Parece que nadie hace las cosas perfectamente. Y la respuesta es: NADIE HACE LAS COSAS PERFECTAMENTE. Esa es la realidad, nadie lo hace y tampoco lo hará, hay que aprender a convivir con esa idea. ¿Cómo podemos lidiar con esa exigencia hacia afuera? Desde una mirada empática en el ser político lo que yo hago es invitarme a posicionarme en los zapatos del otro. Y puede ser que esté influenciada ésta semana por las conversas que he tenido, pero refuerza la idea del traspaso de la culpa. En este contexto, quiero aclarar que no tengo la respuesta perfecta, pero que puede ser algo cultural o parte de lo que debemos aprender como humanidad. Lo cierto es que mucho de lo que nos sucede tiene un contexto donde los factores evidentemente son muchísimos. Pero tenemos mucho control de lo que sucede en nuestras vidas y a veces no lo queremos ver, entonces entregamos la responsabilidad al exterior.
En el contexto nacional hay novedades en la pantalla grande. Sigo pensando que el medio que más llama la atención y que mayor movilidad puede entregar en un proceso de votación es la televisión. Así que actualmente, debido a esta apertura de opciones los canales han ido apostando por programas más atrevidos y menos rígidos o conservadores. Me refiero al interpelar con la misma devoción y profesionalismo a todos los candidatos. Todos tenemos pasado, y hablar de los errores como de los aciertos también es una invitación a visibilizar que en la política si se puede llorar, si existen equivocaciones que pueden promover o no el bienestar y otras veces cuesta vidas.
A continuación, un pensamiento que viene a cerrar el punto inicial: Chile es un país pequeño y con grandes posibilidades de crecer en el ámbito tanto económico como en el ámbito humano. No obstante, el miedo envuelve a grupos de personas que les cuesta soltar y que acaparan la posibilidad de vida de los demás. Es difícil no tener miedo y claro que no todos en la gobernabilidad tienen las habilidades para conversar y ser resolutivos. Hay muchos poderes involucrados en la toma de decisiones. Por supuesto, que existe dificultad en deliberar como usar el dinero que genera un sistema estatal. Y a muchos les causa escozor ver la cercanía de Gabriel Boric con Daniel Jadue, y por otro lado a Sebastián Sichel con Sebastián Piñera. Muchas mujeres me han confesado las ganas que tienen de apoyar a la única mujer que va en la papeleta del 21 de noviembre, pero lo difícil que se les hace dividir a Yasna de todo lo que hay detrás de la DC. ¿no son todas las posiciones válidas?
Entonces, mientras hay algunos que deben dar explicaciones por robarse dinero, malversar acciones, justificar inversiones, otros están haciendo mea culpa de malas decisiones, firmas que aún duelen y acreditando fuentes, estudios o equipos. Así que, tenemos un ramillete de opciones para elegir como próximo o próxima presidente como siempre, pero depende de cada uno tomar la decisión. Te pido que tengas en cuenta al momento de decidir los temas referentes a Burson Marsteller, Panama Papers, Pandora Papers, Caso Penta y los 72 otros casos de cuello y corbata, y los abusos, violaciones de Derechos Humanos, PIB, Tratados o Acuerdos Internacionales. Porque de ese todo tienes que elegir quien es la mejor opción y no quien es el menos malo. Cambiemos la perspectiva. Seamos capaces de responsabilizarnos de nuestras acciones y así con criterio y empatía podremos responsabilizar a los demás en sus errores.
Lo más difícil para mi en esta ocasión es aceptar a Hernán Larraín declarando que “Todas mis actuaciones fueron públicas. De hecho, fueron tan conocidas que en la próxima elección saqué la más alta mayoría en Parral y la zona donde está vinculada Dignidad”; a Sebastián Piñera con “ no tuve ningún conocimiento ni información de las decisiones de inversión de las empresas antes mencionadas”, Ominami con “Michelle Bachelet y Evelyn Matthei usaron un avión más grande que éste, Evelyn Matthei no lo declaró, y no voy a ir en bicicleta a Arica ni a Punta Arenas” y a Kast con “yo nunca he negado que mi familia tenga negocios en el extranjero… la política es mi única vocación… yo nunca he estado en Panamá”. ¿Qué tal tú? ¿Sigues restándote de tomar responsabilidad para decidir a quien le vas a entregar el mando al próximo o próxima presidente? Sería interesante si empiezas a reflexionar desde ya y no bloqueándote diciendo “son todos corruptos y no hay quien se salve”. El poder se entregará y para bien o para mal de cualquiera de nosotros, las decisiones de esa persona (llámese presidente de la República de Chile) afectará varios de los factores que rodean nuestro contexto.
Carla Alegría, politóloga.


