Tras una reunión entre los dirigentes de los clubes y el presidente de la ANFP, Pablo Milad, la Segunda División acordó nuevas bases para la temporada 2026, incorporando medidas orientadas a la sostenibilidad financiera y al cumplimiento de obligaciones laborales, en un escenario marcado por dificultades económicas y con miras a iniciar el campeonato a fines de marzo.
La Segunda División del fútbol chileno dio un paso clave para ordenar su funcionamiento de cara a la temporada 2026. Este jueves 8 de enero, los dirigentes de los clubes de la categoría sostuvieron una reunión con el presidente de la ANFP, Pablo Milad, instancia en la que se acordaron nuevas bases para el campeonato.
El encuentro permitió consensuar una serie de modificaciones e incorporaciones al reglamento, con el objetivo de enfrentar la compleja situación económica que viven los clubes y asegurar el normal desarrollo de la competencia.
Las nuevas disposiciones buscan establecer un marco que permita compatibilizar la sostenibilidad financiera de las instituciones con el cumplimiento de las obligaciones laborales, especialmente en lo referido a la duración mínima de los contratos de los futbolistas.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la definición de un plantel profesional mínimo. A partir de la temporada 2026, cada club deberá contar con al menos 12 jugadores profesionales con contrato vigente.
Esta exigencia deberá cumplirse a más tardar el 1 de marzo de 2026, fecha en la que los futbolistas deberán estar debidamente habilitados para competir en el torneo.
Con estas nuevas bases, la Segunda División proyecta el inicio del campeonato 2026 para fines de marzo, dando así una señal de ordenamiento y planificación para una categoría clave en el desarrollo del fútbol profesional chileno.


