El fuego, de comportamiento cordillerano, avanza en zona de bosque nativo y ha obligado a intensificar el combate aéreo con helicóptero Chinook y aviones tanqueros. Autoridades aseguran que el foco se mantiene a más de 13 kilómetros de viviendas, pero comunidades siguen en preocupación por el impacto ambiental.
El fuego, que se mantiene activo desde el 31 de enero, ha generado preocupación entre residentes ubicados a poco más de 13 kilómetros del foco. Durante la noche del domingo, vecinos captaron impactantes imágenes del avance de las llamas, evidenciando la intensidad del siniestro.
La principal inquietud apunta al daño en la flora y fauna nativa del sector, además del riesgo de propagación. Habitantes han solicitado reforzar el apoyo aéreo para contener el avance del fuego en una zona de difícil acceso.
La delegada presidencial regional (s), Aly Valderrama, informó que se trata de un incendio de tipo cordillerano que, hasta el momento, ha afectado cerca de 200 hectáreas de bosque nativo.
La autoridad detalló que se han redoblado los esfuerzos con apoyo aéreo. Durante la jornada de ayer domingo, operó un helicóptero pesado Chinook, con capacidad de descarga de 10 mil litros de agua cada seis minutos, además de aeronaves tanqueras para reforzar los cortafuegos y evitar que el incendio avance hacia otros sectores, como El Culmen.
Valderrama enfatizó que el foco se mantiene a más de 13 kilómetros de la vivienda más cercana y aún lejos de ingresar directamente al Cajón de Pejerrey. No obstante, aseguró que el monitoreo es permanente y que el trabajo se mantendrá hasta lograr el control y posterior extinción del siniestro.
Mientras tanto, la emergencia continúa bajo evaluación constante.





