El proceso estará abierto hasta el 20 de marzo y está dirigido a jóvenes entre 18 y 25 años que deseen integrarse a la institución y desarrollar una carrera al servicio del país.
El Ejército de Chile abrió un nuevo proceso de postulación para integrarse como Soldado de Tropa Profesional (SLTP), una de las principales vías de ingreso a la institución para jóvenes con vocación de servicio y compromiso con la defensa nacional.
El periodo de inscripción comenzó el 2 de marzo y se extenderá hasta el 20 de marzo de 2026, instancia en la que los interesados deberán presentar una serie de documentos obligatorios para completar su postulación.
Entre los antecedentes requeridos se encuentran certificados de nacimiento, certificado de antecedentes para uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, además de evaluaciones médicas y dentales que forman parte del proceso de selección.
Los postulantes deben cumplir con algunos requisitos básicos: ser chileno o chilena, tener entre 18 y 25 años, contar con su situación militar al día, ser soltero, no tener hijos ni cargas familiares y poseer educación mínima de primero medio, entre otros criterios establecidos por la institución.
Esta modalidad está orientada principalmente a soldados conscriptos de las promociones 2005 y 2006, así como también a ciudadanos que ya tengan su situación militar regularizada.
El jefe del Departamento I de la División de Personal del Ejército, José Ortiz, explicó que el objetivo del proceso es seleccionar a los mejores postulantes para integrar la tropa profesional.
“Buscamos escoger a los mejores soldados o civiles con instrucción militar para conformar la Tropa Profesional del Ejército, de acuerdo con las vacantes asignadas para este año”, señaló el oficial.
Asimismo, destacó que quienes ingresen como soldados profesionales tendrán la posibilidad de continuar su desarrollo dentro de la institución, ya que podrán postular posteriormente a la Escuela Militar o a la Escuela de Suboficiales del Ejército de Chile durante o al término de su proceso.
Entre los principales beneficios del programa se encuentran estabilidad laboral por cinco años, acceso al sistema de salud institucional, nivelación de estudios, capacitaciones en distintas áreas de desempeño y un sistema previsional a través de Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena), el cual es traspasable posteriormente a una AFP.
El proceso formativo considera una fase inicial de adoctrinamiento de dos meses, tras la cual los seleccionados son nombrados como personal de planta y destinados a distintas unidades del país, donde apoyarán las labores operativas y el desarrollo de capacidades militares, muchas de ellas vinculadas al uso de tecnología avanzada.
Desde el Ejército hicieron un llamado a los jóvenes interesados en formar parte de la institución a informarse y completar su postulación dentro de los plazos establecidos.


