Continúan las reacciones políticas tras la designación de Pablo Amaro Valenzuela como seremi de Culturas en la región, luego de los cuestionamientos surgidos a partir de un informe de la Contraloría General de la República de Chile.
El organismo detectó pagos por más de $30 millones durante su paso por la Municipalidad de Villa Alegre, sin respaldos suficientes que acrediten las funciones realizadas.
Los antecedentes apuntan a contratos paralelos durante 2024, asociados a labores comunicacionales, con informes incompletos, genéricos o derechamente inexistentes.
Gobierno: “Es un tema que se está analizando”
Desde el Ejecutivo, el seremi de Gobierno en el Maule, Hans Heyer, abordó la situación señalando que el caso se encuentra en revisión.
“Es un tema que se está analizando. Apenas tengamos más información, la vamos a comunicar en forma debida a los distintos medios. Cualquier antecedente que solicitemos o que debamos aportar también estará a disposición”, afirmó la autoridad.
Aumenta presión política
Las críticas también surgieron desde el Parlamento. La senadora Beatriz Sánchez Muñoz cuestionó el nombramiento, apuntando a los estándares del Gobierno.
“El gobierno prometió personas capaces, sin malas prácticas y ahora nos enteramos que se nombra a una persona en la Seremía de Cultura, con profundos cuestionamientos administrativos por parte de la Contraloría”, afirmó.
La Contraloría instruyó revisar las funciones no acreditadas e incluso evaluar la eventual restitución de fondos, lo que mantiene el caso abierto.
El escenario sigue generando repercusiones y aumentando la presión política en la región del Maule.


