Un río Ancoa con gran escasez de agua que ha generado que cientos de peces terminen muertos y pozos en sector de Llepo y El Peñasco totalmente secos, que no permiten que habitantes puedan realizar regadío de sus siembras, ni dar agua a sus animales, es la cruel realidad del sector precordillerano de Linares. 
Racqueline Caroca, vecina de Llepo, nos señala, “año a año en el sector de Llepo – Peñasco, se viene una sequía que nos mantiene muy preocupadas, ya es habitual, todos los inviernos la crisis hídrica golpea duro a todos los vecinos del sector. Los pozos se secan, no hay agua para regadío, mucho menos para dar de beber a los animales” resaltó la afectada.
Según denuncian, todos los pozos dependen del canal Melado, hoy en día éste, se encuentra con una gran escasez, desencadenando en que no se cuenta con agua para los baños, para las duchas, ni para lavar la ropa. El agua que reparte la municipalidad, es la única con la que cuentan, pero esta es para consumo humano, que debido al problema, se utiliza para diversos fines dependiendo de la necesidad de cada vecino.
Para los habitantes del sector precordillerano de Linares, y debido a la emergencia sanitaria, este problema afecta con más fuerza, donde el agua es un componente fundamental para el combate del covid-19.
Ellos solicitan a la autoridad que puedan dar prioridad a las necesidades y que prevalesca el derecho al agua para los habitantes por sobre la necesidad energética. “Necesitamos la ayuda de la autoridad, necesitamos agua, lavar ropa, bañarnos, agua para los baños”.
Con imágenes, que grafican la cruel realidad de nuestro río Ancoa, donde su caudal se disminuye a un riachuelo, generando una gran mortandad de peces, falta de agua para los animales, cultivos. El futuro no se divisa mejor, donde se anuncia falta de lluvias para este invierno y poca acumulación de nieve en la cordillera.


