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Violencia en la conducción puede estar vinculada a patologías psiquiátricas

Psicólogo experto en seguridad del tránsito analizó incidente que involucró a un conductor de un camión que reaccionó de manera agresiva tras un accidente de tránsito menor.

Al no existir un examen psicológico al momento de tramitar una licencia, se está expuesto a este tipo de fenómenos, sostuvo el académico de la UTalca, Emilio Moyano.

La ira al volante podría estar asociada a múltiples factores de base, indicó el académico de la Facultad de Psicología de la Universidad de Talca y experto en seguridad del tránsito, Emilio Moyano, quien analizó un confuso incidente entre un conductor de un camión y otro de una camioneta ocurrido en Providencia.

De acuerdo con el experto, algunos casos de violencia en la conducción han sido asociados a individuos que tienen “muy baja tolerancia a la frustración, que son agresivos en su vida normal y especialmente, a personas con trastorno bipolar, un problema cerebral que se caracteriza por tener variedades intensas del estado de humor que pueden ir desde la irritación a la expresión de rabia más profunda”, resaltó.

Además, la llegada del COVID-19 y sus consecuencias en el cambio de las rutinas ha generado un aumento en el estrés en todas las personas, tanto de conductores, peatones y comunidad en general, lo que provocaría una respuesta menos certera a la hora de enfrentarse a una situación problemática en la vía pública.
El doctor en Psicología explicó que al aumentar el estrés “se tiene respuesta probablemente menos certera, menos eficaces en la conducción, también hay que decir que, de manera muy importante, disminuye la tolerancia a la frustración”.

El profesional fue enfático en afirmar que en nuestro país no existe la exigencia de un examen psicológico al momento de tramitar una licencia de conducir, por lo que existe la probabilidad de estar expuestos a este tipo de fenómenos.

Por otra parte, existe el denominado error de atribución, el cual influye en cómo quienes están al volante reaccionan con mayor o menor tolerancia a la frustración y con mayor o menor sensibilidad o violencia: “Cuando un conductor entiende que el otro ha hecho algo en la conducción que le afecta, le daña o le quiso sacar ventaja, es probable que esa interpretación -no necesariamente correcta, la mayor parte de las veces errada- le lleve a responder agresivamente”.

El académico -asimismo- hizo una serie de recomendaciones, como no conducir si se está estresado, salvo que sea imprescindible; tomarse un minuto en la conducción para realizar respiraciones profundas; evitar peleas; escuchar música adecuada y planificar los viajes.

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