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En el día mundial de la risa, ¿Por qué reírnos en pandemia?

Después de más de un año bajo la pesada sombra de las noticias asociadas a la pandemia, ya sea por los efectos a nivel económico, social, de salud y emocional, los cuales se manifiestan en alteraciones del sueño, disfunciones sexuales y problemas de memoria, entre otras.

La entrega de recomendaciones desde el área de salud, se han centrado en lo relativo a la prevención de contagios y cuidados asociados a la salud mental, tales como: mantener una rutina y horas de sueño, acomodar el tiempo y espacio disponible para realizar ejercicio, fomentar el contacto social, con el respectivo distanciamiento físico. Sin embargo, olvidamos u obviamos una recomendación básica; reír.

La risa produce la contracción de los músculos del rostro, e incluso puede abarcar hasta los músculos abdominales en una carcajada continua, produce liberación de hormonas que proporcionan una sensación de bienestar y contribuyen a bajar la ansiedad, permitiendo disminuir la irritabilidad tan a flor de piel en estos días, efecto que, según un estudio realizado en la Universidad de Kansas, E.E.U.U, puede durar hasta 24 horas.

La risa mejora el sistema inmunológico y provoca disminución de sustancias como la glucosa o azúcar y colesterol en la sangre, relacionadas con enfermedades como la diabetes y la hipertensión. A esto se suma que favorece la oxigenación, circulación sanguínea, actúa como analgésico, regulador del sueño y fortalecer la memoria ¿Quién no recuerda mejor una experiencia cuando resulta graciosa?

La risa es tan beneficiosa que se utiliza como una estrategia para mejorar la calidad de vida en la medicina complementaria, conocida como risoterapia, así lo mencionó en octubre de 2018, el Director del hospital de Pichilemu “se ha comprobado que la risa mejora la condición del paciente y disminuye el período de estadía en recintos hospitalarios”.

Entonces, ¿Qué esperamos para reírnos?
Lo anteriormente mencionado, hace darnos cuenta que hoy más que siempre es necesario reír, siendo la familia y amigos una fuente para encontrar situaciones jocosas que nos han sucedido, pero si esto no es posible, se puede encontrar motivos de risa en algún chascarro propio, reacciones inesperadas de un niño, manifestaciones de alegría de nuestra mascota o rutinas de humoristas que, aun siendo conocidas, nos vuelven a hacer reír hasta las lágrimas, ya que entre todas las recomendaciones, contamos con un arma potente y económica, con la cual combatir el agotamiento causado por este largo encierro, las preocupaciones por las deudas y el temor a la perdida por el contagio, la risa.
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​​​​​​​ Mg. Ana María Alarcón Retamal.
Docente Carrera de Enfermería.
Universidad Autónoma de Chile.

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