Los residentes de los sectores de Villa Las Vegas, Los Molinos y Los Cipreses, denuncian que su calidad de vida se ha visto perjudicada a raíz del funcionamiento del pub, ubicado en Avenida León Bustos, que funciona desde los días miércoles hasta el domingo en la madrugada. Según señalan, desde el lugar se emite música a altos decibeles, se escucha karaoke e incluso gritos de los asistentes, que mantienen en vilo a adultos, lactantes y niños, por lo que solicitan el apoyo de la municipalidad para terminar con esta situación que los tiene “desesperados”.
Una lamentable situación es la que denunció la presidenta de la Junta de Vecinos del sector El Molino de la comuna de Linares, Viviana Rosales Bravo, a raíz de los constantes ruidos molestos que aquejan a los vecinos producto del funcionamiento de un pub que trabaja hasta altas horas de la madrugada incluso en días de semana.
Según detalla la presidenta, los ruidos perjudican también el diario vivir de los residentes de Villa Las Vegas, Los Cipreses y sectores aledaños (alrededor de 1.500 familias), debido a la música, gritos y karaokes que se emiten desde el pub Dolce Vita, ubicado en Avenida León Bustos, específicamente en el Estadio Español que funciona desde los días miércoles hasta la madrugada del domingo (entre las 21:00 y las 3:00 am).
“De ninguna manera los vecinos estamos en contra de las celebraciones de lo pub, pero estamos seguros que los decibles escapan absolutamente a la norma y horarios permitidos por Ley, tomando en cuenta que es un pub no una discoteca”, afirmó.
“Nosotros los vecinos no tenemos necesidad de ir, porque todo lo que ellos hacen; los karaokes, las presentaciones, los concursos, todo eso lo escuchamos en el living de nuestras casas, tomando en cuenta que estamos ubicados aproximadamente a un kilómetro de distancia…Lo que hace que no solamente los adultos no podamos descansar, la gran mayoría de mis vecinos trabaja, sino que también nuestros niños pequeños (entre 0 y 14 años). Nuestros niños no pueden dormir de noche porque la bulla de verdad es insoportable, es como si estuvieran haciendo la fiesta en el living de nuestras casas”, explicó Rosales.
La dirigente agregó que está “absolutamente segura de que ellos no cuentan con patente de discotec y entonces por qué tan altos lo decibles. Me parece que, de verdad, es una falta de respeto hacia los vecinos y yo pregunto si nosotros que estamos a un kilómetro de distancia escuchamos todo, me imagino cómo será la situación de los vecinos que están alrededor”.
Finalmente, la presidenta informó que decidieron redactar una carta dirigida al alcalde y al concejo municipal la que fue llevada hasta la oficina de partes por el concejal, Michael Concha, para solicitar apoyo y terminar con esta situación. “Así que los vecinos estamos súper esperanzados en que por fin alguien va a hacer algo, porque la verdad es que me parece insólito que de todo el tiempo que ellos llevan funcionado nadie haya hecho nada, siendo que se están vulnerando nuestros derechos como ciudadanos, el derecho que tienen todos los seres humanos de poder dormir”.


