Autoridades regionales afirmaron que la adecuación presupuestaria para 2026, que alcanza los $5.744 millones, equivale a menos del 0,7% del presupuesto regional de Salud y se enfocará en eficiencia administrativa, sin impacto en cirugías, medicamentos ni atención de pacientes.
El Gobierno del Maule salió a despejar inquietudes frente al ajuste presupuestario que afectará al sector Salud en 2026, insistiendo en que no se trata de un recorte que comprometa la atención de la población, pese a que la adecuación de recursos supera los $5.700 millones.
En una reunión con alcaldes de la región, el delegado presidencial regional Juan Eduardo Prieto y el gobernador regional Pedro Álvarez-Salamanca, junto a autoridades sanitarias, expusieron los alcances del ajuste fiscal impulsado a nivel nacional por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Salud.
Ajuste “marginal” dentro del presupuesto regional
Según la presentación técnica realizada por el director del Servicio de Salud Maule, Jaime Bertolotto, la adecuación proyectada para el Maule alcanza los $5.744 millones, lo que representa cerca del 0,69% del presupuesto total de Salud para 2026.
El presupuesto regional supera los $825 mil millones, cifra que incluso es mayor a la de 2025, cuando bordeó los $761 mil millones. Es decir, pese al ajuste, la red asistencial contará con más recursos que el año anterior.
Gobierno garantiza atención y prestaciones
Las autoridades fueron enfáticas en señalar que el ajuste no afectará cirugías, tratamientos, compra de medicamentos ni programas de salud.
“Queremos ser muy claros con la ciudadanía; este ajuste no significa una disminución en la atención de salud de las personas. No se reducen cirugías ni se afectan tratamientos. Es una estrategia de eficiencia enfocada en la gestión administrativa”, afirmó el delegado Prieto, quien destacó además la importancia de informar directamente a los municipios.
En la misma línea, el gobernador Álvarez-Salamanca valoró la instancia de diálogo y recalcó la necesidad de coordinación entre el Gobierno central, los municipios y el Gobierno Regional para enfrentar el escenario económico actual con responsabilidad.
Medidas de eficiencia, no recortes
Desde el Servicio de Salud Maule se precisó que las medidas se concentrarán en control del gasto y optimización de procesos internos. Entre ellas, mayor fiscalización de licencias médicas, racionalización de horas extraordinarias administrativas, fortalecimiento de compras a través de CENABAST, mejor programación de adquisiciones y control de inventarios.
“El impacto real en el Maule es menor al 1% del presupuesto total. Esto no es un recorte, es un ajuste fiscal que nuestra red ya ha enfrentado antes, incluso con montos mayores, sin afectar la cobertura ni la calidad de la atención”, sostuvo Bertolotto.
Autoridades insisten: “no es un recorte”
La seremi de Salud del Maule, Iskra Cox, reforzó el mensaje señalando que el objetivo del ajuste es optimizar el uso de los recursos públicos y asegurar que estos lleguen de mejor forma a quienes más lo necesitan.
Finalmente, el Gobierno regional reiteró que la prioridad sanitaria sigue puesta en reducir listas de espera, fortalecer hospitales y consultorios, y garantizar una atención oportuna y de calidad para los usuarios del sistema público de salud del Maule, bajando así el perfil a un ajuste que califican como acotado y manejable dentro del presupuesto global.


