Interpretar el perfil lipídico correctamente es clave para prevenir enfermedades cardiovasculares. El colesterol no es el enemigo: el problema está en el desequilibrio.
En el papel, sólo son cifras. Pero para el corazón, pueden ser señales de alerta. Cada 11 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra el Colesterol, una oportunidad para dejar de ver este examen como una simple etiqueta entre “bueno” o “malo”.
En la consulta médica, el perfil lipídico genera más preguntas que respuestas. ¿Qué significan el HDL, LDL, triglicéridos o la Lipoproteína(a)? ¿Qué tan grave es un número fuera de rango?
No es el colesterol, es el contexto
“El colesterol no es un enemigo. Es una molécula esencial para nuestro cuerpo: forma parte de las células, ayuda a producir hormonas y vitamina D”, explica la doctora Magdalena Galarce, médica de familia de Farmacias Ahumada.
El problema comienza cuando los niveles se desbalancean y se mantienen altos en el tiempo. Ahí es cuando aumentan los riesgos de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en Chile.
HDL, LDL y algo más
En un examen de colesterol se mide más que un solo valor. El colesterol total es sólo el comienzo. El LDL, conocido como “malo”, se asocia con acumulación en las arterias. El HDL, llamado “bueno”, ayuda a eliminar ese exceso.
También se analizan los triglicéridos, que almacenan calorías no utilizadas. Si están altos, aumentan el riesgo de infarto, accidente cerebrovascular e incluso pancreatitis.
Pero estos números no deben analizarse solos. “Es importante mirar el cuadro completo: edad, antecedentes, presión, peso, glicemia y hábitos de vida”, señala Galarce.
¿Y si mi colesterol está alto?
Los resultados vienen acompañados de rangos de referencia. Si tus cifras están fuera del rango óptimo, no te alarmes: consulta con un médico. Solo un profesional puede hacer una evaluación completa y determinar si necesitas cambios en la dieta, ejercicio o medicamentos.
En Chile, los datos preocupan. Según la última Encuesta Nacional de Salud, un 28% de la población presenta colesterol total alto, y más del 52% tiene LDL elevado. Lo más peligroso: el colesterol alto no da síntomas.
La prevención sigue siendo la mejor medicina
La buena noticia es que sí se puede controlar. Una dieta baja en grasas saturadas, más frutas y verduras, ejercicio regular, dejar el tabaco y limitar el alcohol son acciones clave.
“En algunos casos se requiere tratamiento farmacológico, como estatinas. Pero lo más importante es el compromiso del paciente con su salud”, recalca Galarce.
No es un castigo, es una oportunidad
El colesterol no es un número para temer, es un indicador dinámico que refleja cómo está tu salud arterial. Entenderlo en su contexto permite actuar a tiempo.
“Más que asustarnos, debemos ver los resultados como una oportunidad para cuidarnos. El colesterol no es un castigo, es una señal que nos invita a actuar”, concluye la doctora.


