La vacuna para el SARS tardó 4 años. Se trata de procesos clínicos complejos y diversos factores los que pueden retrasar la obtención de una vacuna.
Múltiples equipos científicos en el mundo trabajan con prioridad en este momento a nivel internacional para desarrollar una vacuna contra el Covid-19, ardua labor que requiere un proceso compuesto por una serie de pasos que en suma permiten generar una herramienta de protección o cura (en el caso de los fármacos) de manera segura y efectiva.
El tiempo en que tarda la búsqueda de una vacuna, explicó la Dra. Ileana González, de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Maule (UCM), depende de diferentes factores como son el conocimiento del candidato vacunal o prototipo efectivo, financiamiento, disponibilidad de plantas para su desarrollo, ensayos toxicólogos, ensayos preclínicos en animales y finalmente los ensayos clínicos en humanos.
“No menos importante, es que los resultados que se obtengan en cada uno de estos procesos sean satisfactorios en términos de seguridad y eficacia de tal forma que permitan seguir adelante”, explicó la docente e investigadora de la UCM.
Vacuna en 2021
“La vacuna contra el Covid-19, está en pleno desarrollo. Sin embargo, tomará, al menos un año más, si todo sale bien, hasta que llegue al mercado. No está claro si en ese entonces, el virus seguirá aun propagándose. Creo que, con este esfuerzo colectivo y las tecnologías actuales, los tiempos para el desarrollo de una vacuna efectiva podrían ser menores a los que hoy en día tenemos considerados, no creo que será para el mayo- junio como dicen algunos medios, pero sí para el 2021”, concluyó la Profesora González.
Por el grado de contagio y negativos efectos en la salud del COVID 19 los esfuerzos de todo el mundo científico y tecnológico están enfocados en acelerar estos protocolos, sobre lo que la investigadora de la UCM advirtió que “Siempre teniendo en cuenta que es más importante descartar posibles daños en la vacuna que vacunar apresuradamente a personas sanas, que casi nunca tienen enfermedades graves”, destacó.
Cabe destacar que diferentes laboratorios de la Universidad Católica del Maule, se encuentran colaborando con el diagnóstico de la enfermedad COVID19, tarea liderada desde la Dirección de Investigación del plantel en coordinación con el Hospital Regional de Talca (HRT), empresas privadas como Concha y Toro, otras universidades, la SEREMI del Ministerio de Ciencia,Tecnología, conocimiento e Innovación, GORE del Maule y Servicio de Salud del Maule.


