En este día, hay que preguntarse por la niñez olvidada, esa que figura en la prensa roja por asaltos, la niñez agredida en Wallmapu, la que tiene que trabajar, la que no es parte del sistema escolar y la que muchas veces es vulnerada por su propia familia.
Esta semana se ha visto colapsado el centro de la ciudad por las compras para festejar a niñas y niños este domingo 8 de agosto. La escena se repite en los centros y malls de todas las ciudades del país en una celebración fraterna a la infancia y aunque se deba hacer una crítica al consumo, se hace más preciso destacar a quienes celebran a la infancia y la protegen, porque esto último sigue siendo el regalo más esperado.
Es en esta celebración cuando cabe preguntarse sobre el lugar de la niñez en la sociedad. ¿La niñez de juguetes y regalos? ¿La niñez como una etapa maravillosa? ¿La niñez en familia? En este día, hay que preguntarse por la niñez olvidada, esa que figura en la prensa roja por asaltos, la niñez agredida en Wallmapu, la que tiene que trabajar, la que no es parte del sistema escolar y la que muchas veces es vulnerada por su propia familia.
Es con esas infancias con las que se tiene una deuda, cuya causa de sus problemas no es solo su entorno es también la ausencia de política pública que se haga cargo de lo que como sociedad no hemos podido. El informe de Unicef 2020 señala que el 22,9% de niñas, niños y adolescentes viven en pobreza multidimensional, pero lo alarmante es cuando se observa que hay más de 12 mil adolescentes y jóvenes bajo sistema de responsabilidad penal adolescente, cuando se miran las cifras y se evidencia que hay más de 180 mil niñas, niños y adolescentes atendidos por SENAME – con todo lo que ello implica- y que hay más de 200 mil entre los 5 y 17 años en situación de trabajo infantil. Este último dato es más alarmante al detallar que son las mujeres quienes se encuentran en la situación de trabajos domésticos más peligrosos. Todo lo anterior se agudiza al considerar que más de la mitad de los cuidadores de niñas, niños y adolescentes reconocen el uso de métodos de disciplina violentos en la crianza.
¿Día triste o feliz? ¿Cuál es el regalo que debemos entregar a las infancias de este nuevo Chile? Hace dos semanas el Presidente Sebastián Piñera envió un veto a la Cámara de diputados para el Proyecto de “garantías y protección integral al ejercicio efectivo y el goce pleno de los derechos de los niños, niñas y adolescentes” (NNA), esto con el fin de potenciar el rol de la familia pero desconociendo el rol del Estado como protector y a niñas, niños y adolescentes como sujetos de derechos. No obstante, el veto fue considerado inadmisible, lo que significa que avanza el proyecto de ley que crea el Sistema de Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia.
El Proyecto se discute desde 2015 en el Congreso y es sin duda, el mejor regalo para la niñez y la adolescencia que se promulgue a la brevedad, para que no haya días tristes, pues el día feliz de la niñez será cuando exista un marco de políticas, derechos y obligaciones para el Estado y la sociedad en su conjunto. La gran Gabriela Mistral, nos lo dijo y no debemos olvidarlo: “El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde».
Priscila González Carrillo
Profesora Ed. Básica
Activista Feminista
Ex candidata Constituyente Independiente


