Una carta abierta al municipio y a empresarios de la locomoción colectiva denuncia calles colapsadas, recorridos irregulares y priorización cuestionable del presupuesto municipal.
La primera semana de marzo dejó a Linares enfrentando un colapso vial que afecta a estudiantes, trabajadores y adultos mayores. La situación motivó la publicación de una carta abierta de un ciudadano dirigida al alcalde, concejales, empresarios de la locomoción colectiva y vecinos, donde se denuncia la falla estructural del transporte público en la comuna.
El documento asegura que los recorridos de la locomoción colectiva son poco claros, con frecuencias irregulares y ausencia de información, obligando a muchos a largas caminatas o a depender de alternativas informales. Además, critica que ciertos tramos de buses se omitan por “no ser rentables”, dejando a barrios completos aislados.
La misiva también cuestiona decisiones municipales recientes, como la destinación de 220 millones de pesos para construir una medialuna, preguntando si un recinto para eventos ecuestres tiene más prioridad que garantizar que miles de niños lleguen a sus escuelas o que adultos mayores accedan a transporte seguro.
Entre las demandas, la carta exige a la empresa San Ambrosio transparencia en recorridos, frecuencias y horarios, y pide al municipio asumir su rol fiscalizador y crear mesas de trabajo con gremios y juntas de vecinos para implementar soluciones inmediatas.
“El caos vehicular de esta semana es solo un síntoma. La enfermedad es la falta de voluntad política y empresarial para garantizar un derecho básico. Los linarenses merecemos desplazarnos con dignidad”, concluye la carta firmada por Raúl Espinoza Ríos, ciudadano preocupado por la movilidad urbana.


